miércoles, 30 de diciembre de 2015

Proyecto en cocción

RIFT

El calibrador holográfico ubicado a la salida del terminal aun no daba la señal al aerotransporte para el ingreso. Rift, así se hacia llamar en el feudo virtual, saco su dimov y se engancho a la red mas cercana, buscaba afanosamente el router para infiltrarse y derribar el firewall. Unos segundos de espera y el pin apareció, luego fue cuestión de ingresar el código de encriptación, una vez dentro del calibrador reviso los datos y apresuro a emitir la señal. A pesar de los muchos intentos de las compañías por naturalizar su acústica, la voz se seguía sintiendo metálica y fragmentada.
– No hay mucho que ver por estos parajes – resoplo el conductor, un cuarentón pasado de kilos y con peinado de cantante de genero urbano – Hace mucho que no vienen visitantes de la zona periférica, ¿oiga, usted no será uno de esos recolectores o simplemente intenta buscar fortuna en el mercado negro de simuladores extremos? –  su risa le asemejaba a esos anuncios de lechona del popular sector de la 27 sur.
– Ni lo uno, ni lo otro – respondió Rift con un dejo – debería salir de una buena vez  para que no nos arrebaten el ingreso ¿no lo cree? – Dicho esto se ajusto el cinturón y miro por la pequeña ventana la panorámica de la ciudad.

Tras unos minutos mas de espera al fin el aerotransporte alzo vuelo, en tan solo una fracción de segundos alcanzó los tres mil metros de altura, una vez en posición los rotores giraron y comenzó a avanzar a través de la densa capa de smog que semejaba una turbia acuarela. Rift no paraba de ver ese enjambre de calles que semejaban a los canales de circuitos de una tarjeta madre. No había mucho trafico, eran pocos los que venían a la ciudad, en especial después de aquel incidente que se convirtió en el festín de noticieros y agencias a nivel global.  ­– Cuanto desperdicio – pensó – los aerotransportes y calibradores no cambian, pretenden mantener unas costumbres anacrónicas en un entorno que ya no las aprecia – se sentía ansioso, cada segundo era relevante, algunos los usan para espiar personas, muy pocos logran hackear el tiempo mismo y usarlo en beneficio propio.

Tras una hora de viaje, antes de bajar a la plataforma de arribo, consideró la necesidad de verificar la transferencia. Saco su dimov de nuevo y verifico el alcance de red. Ingreso al app del banco suizo y este emitió un número, su cara rebosaba satisfacción. Se dirigió a la sala de espera occidental y se sentó cansinamente en una de las silla de cuerina y tallados florales barrocos. Dirigió su mirada a la pantalla, emitían una repetición del primer episodio de un viejo serial animado, el superagente cobra, le traía buenos recuerdos. Siempre soñó con ser un pirata espacial, tener una hermosa copiloto y saquear tesoros; quizás en parte si cumplió su sueño al ser un pirata informático, faltaba la copiloto y detectar el botín informático a saquear. El espacio para los comerciales era tedioso, la regulación de las autoridades de televisión exigía que fuesen solo quince minutos, pero en algunos canales podía llegar a cuarenta minutos, eso le molestaba, sobre todo desde el ingreso del software simplificado OCL, un paquete creado por neurohackers de la zona baldía del Bridge-Tech del distrito industrial de la extinta Puente Aranda.

Para no caer en el tedio de escuchar la estación radial del lugar decidió sacar su reproductor estereoscópico. Coloco cuidadosamente los digi-nodos a la altura de la sien y comenzó a deslizar sus pupilas por las frecuencias hasta encontrar la emisora sub-estatal. Lo particular de esta emisora es que transmitía con el protocolo BTR (Below The Radar) lo que permitía contenidos mas robustos y relevantes divergentes a la tendencia del mainstream impuesta por el ministerio cultural. Su reloj bio-quántico emitió un impulso que llegaba a su tallo cerebral informando que eran las cinco de la tarde, era el momento de Julius Hertz, el más celebre locutor BTR de la estación. Hertz tenia un registro acústico único, juvenil y refrescante, que tranquilizaba los neurosensores de Rift, en los contenidos anunciados por Hertz llamo su atención, tanto así que se aisló por un momento de si para concentrarse. Hablaba de un músico prodigio de 15 años de edad que interpretaría, para la colonia europea asentada en la estación lunar, una partitura estereoscópica de Rachmaninov, no ha habido registro alguno que supere la capacidad nemotécnica y precisión de este músico. Cuando volvió en si levanto la mirada a la pantalla, estaban en la escena en la que cobra descubre su psicoarma, una revelación de que su sueño era una memoria residual. Rift bajo la mirada y notó que su contacto ya habia llegado.

– Fue hace mucho tiempo – infirio el contacto –  ¿recuerdas los tiempos en que aun existían las verbenas populares, la bochornosa y apabullante atmosfera de neon, orin y cerveza mezcladas con esa irritante música popular?, miro de un lado a otro en busca de topos o vigias, el contacto saco de su bolsillo una tarjeta, siguió hablando – justo en el corazón de aquel parque de pueblo, estaba ese pequeño y precario stand, que no tenia mas de un metro sesenta centímetros de altura, tenia un viejo monitor de plasma y una cpu con Intel dual core y tarjeta de gráficos de sexta generación, y el gancho, ¿recuerdas el gancho? El que sostenía el visor Oculus – un alerta de mensaje de texto paro su monologo, era Orf, verificaba si se había hecho el negocio.  Rift recordó ese momento en el que uso el casco, su percepción se expandió, su mente podía ir mas allá de los limites que le imponía la carne, el miedo y la angustia se desvanecían; flotaba livianamente por el entorno, una nueva realidad se abría a sus pies, aunque el lapso de uso fue muy breve le mostró que si liberaba su mente ya no tendría restricciones.

Rift fue su primera opción al momento de ingresar su registro en los records del juego, el nombre derivo de aquella canción de la banda Phish, una ecléctica colección de ritmos americanos en la que el tema principal era la ruptura amorosa, un amigo le compartió el sencillo, nada volvería a estar en su lugar.  Harto de la predecibles que eran los videojuegos decidió ir mas allá e infiltrarse en servidores y bancos de datos. La agencia Van Eck comenzó a seguir sus pasos. Cuando conoció el cifrado solitario, el pontifex, el algoritmo criptográfico desarrollado por Bruce Schneir ejecutado mediante una baraja de cartas, su nivel y agilidad mejoraron notoriamente. Sobrevive trabajando para corporaciones como especialista en maniobras de infiltración de servidores y protocolos de acceso. Con dichos ingresos garantiza su pasatiempo: colectar errores de software, Bugs de ultima generación.

– Sabias que era un nicho de mercado reciente – volvió a hablar el contacto – su permanente crecimiento ha llamado la atención de varios conglomerados – el contacto se levanto de la silla y giro su cuello para dar una ultima frase – cuídate de ellos Rift, puede que te rompan mas que el corazón – Rift miro al techo, recogió sus cosas y salio a la salida norte. El contacto parecía un neurohacker, un extinto clan que operaba en lo que llamaban San Victorino, su especialidad era el comercio de codecs y pines para dimovs bloqueados, allí también estaban los cirujanos azabaches, implantadores de memorias residuales y tarjetas de identificación sensorial. Además de los azabaches estaban los bossale, ciberchamanes neurovudú, capaces de invocar loa cibernéticos que potencian los chips de personalidad. Sin embargo no era fácil encontrarlos en especial a Astral Verb, el mejor de los ciberchamanes y el único capaz de ejecutar dicha maniobra.

jueves, 17 de diciembre de 2015

El hombre en el Castillo


Las comparaciones suelen, en su mayoría, ser odiosas; es su esencia. Siempre que se compara una adaptación, de un libro a una película por ejemplo, siempre pierde algo de su aura. La galardonada obra de 1962 escrita por el grandilocuente profeta Philip K. Dick The Man in the High Castle, ha sido llevada a una serie de 10 episodios desarrollada por Frank Spotnitz (X-Files) y producida por Amazon Studios, Scott Free, Headline Pictures y Electric Shepherd Productions.


La premisa, tanto en el libro como en la serie, ¿qué hubiese pasado si los aliados hubiesen perdido la segunda guerra mundial?, se mantiene, con unos ligeros cambios que benefician al formato televisivo. comenzando por el objeto que visibiliza las fisuras de esta ucronía. En la novela es un libro, mientras que en la serie son un conjunto de películas que llevan el mismo nombre La langosta se ha posado, que muestra los acontecimientos que pudieron pasar y los que pasaran. Igualmente los personajes han sufrido modificaciones que, en mi humilde opinión, ayudan a su desarrollo audiovisual. 



Lo realmente interesante es el despliegue de las lineas narrativas de cada personaje y su desarrollo orgánico a lo largo de cada episodio. Uno de esos casos es el personaje que encarna Rufus Sewell (Dark City) el obergruppenführer John Smith. Smith es un fiel devoto del Führer – en la novela fallece por una parálisis cerebral y en la serie esta sufriendo parkinson – que hará todo lo que este a su alcance para recuperar las películas; su frío carácter al igual que su desconfianza lo hacen un personaje muy robusto. Lo mismo Juliana, Frank y Tagomi, este último es el personaje que contiene en si mismo el giro dickeano, ademas de consultar el I-Ching para tomar sus decisiones. Tengan presente que el mismo Dick uso el I-Ching para escribir la novela (la misma confesión que hace Hawthorne Abdensen a Juliana cuando se encuentran en la novela).


Incluso el cabezote de la serie esta muy conectado con el concepto mismo de esta ucronía, la división geografica, el avance de tropas, la iconografía germana que se sobrepone a la americana, el sonido de carrete de proyección y la canción que sirve de fondo. Esta canción se titula Edelweiss, fue una canción compuesta en 1959 por Rodgers y Hammerstein para la obra musical: The Sound of Music. El título deriva de una flor alpina del mismo nombre.

En el musical, el personaje cantaba el single junto a su familia al final del segundo acto como una declaración de patriotismo austriaco frente a las presiones del régimen nazi para que se uniera a las fuerzas navales germanas tras el Anschluss. La canción en sí guarda un mensaje indirecto de despedida al que fue su país haciendo uso de la flor como símbolo de lealtad a Austria.




Es un producto respetuoso con el trabajo de Dick, con un gran manejo de los cliffhangers que se resuelven tanto al final como al inicio de cada episodio. Solo me resta invitarlos a ver esta serie que recomiendo totalmente, que sin entrar en la odiosa comparación, funciona muy bien para el formato televisivo.  


viernes, 4 de diciembre de 2015

UNA LEYENDA QUE CRECE CON EL PASO DEL TIEMPO



Tal parece que el triunfal regreso del emblemático guerrero Mad Max ha conmovido a sus seguidores que no habían tenido noticias sobre este, sin embargo, ya entrados en gastos, existe un detalle que es pertinente cuestionar: ¿Quién es realmente Mad Max? ¿Es una alucinación, una fantasía o una proyección arquetípica de un sobreviviente? O ¿es solo una fantasmagoría de los lejanos ochenta y su revival?

Esta proyección, fantasmagoría, evocación o alucinación que se percibe entre la primera cinta en la que Max pierde a su familia, estrenada en 1979, y la proyectada en 1982, el guerrero de la carretera, deja una incertidumbre que parece no llenarse del todo. En esta secuela un niño salvaje, armado con un boomerang, es quien cuenta la historia de cómo conoció a Max, obviamente el tono del narrador denota que creció y aprendió mas palabras para poderlo hacer. Hacia 1985 se lanzaba la tercera parte Más allá de la cúpula del trueno en la que su historia era contada por una joven mujer, líder de una tribu de niños liberados del Thunderdome que, con la ayuda de Max, logran librarse de Tía –ama y Master Blaster, para descubrir, gracias a los relatos de Max y la ayuda de un piloto, Jedediah, la ciudad de mañana-ana – sobrevuelan una Sidney en ruinas y se atrincheran en sus vacíos edificios – cerrando la historia la mujer usa una expresión parecida a “así conocí a Max”. En Furia en el camino Max es evocado por Imperator Furiosa, la mujer que ayuda a escapar al grupo de mujeres de las manos de Inmortan Joe, líder de la citadel que controla el agua, en la que Max, a fuerza de las circunstancias termina ayudando para restaurar el equilibrio en dicha citadel y acabar con la tiranía de Inmortan Joe.

Para los mas puristas no existe conexión aparente, pero si aplicamos esta suerte de hipótesis del narrador observador, las películas adquieren un cierto sentido. En otras palabras la conexión esta dada por la transversalidad que ostenta el guerrero de la carretera, ya sea que ándase con un perro, que fuese un huraño melenudo o que recorriera las dunas en su vehiculo de persecución v8; Max es construido por este narrador o narradora según las circunstancias en las que se le conoció. Esto también permitiría justificar el cambio de actor – el pobre Mel ya no aguantaba los extenuantes rodajes, lo que requirió un nuevo actante – en un juego de roles que permite edificar una leyenda que va tomando forma con el paso del tiempo. Tras 20 años de Más allá de la cupula de Trueno, Mad Max Furia en el camino es un nuevo peldaño en la edificación de este personaje, que en su momento se habría paso entre los restos de una cultura marginal como lo era el punk y la ciencia ficción distópica, para brindarnos no solo un escape de nuestros restringidos marcos de realidad, sino también una reflexión en torno al impacto socio-cultural, político y económico de nuestra dependencia al combustible fósil y el agua.


En resumidas cuentas, la historia de Max puede ser contada por cualquiera que crea en que aun existen personas que pueden cambiar el curso de los acontecimientos a costa de su sacrificio personal.

lunes, 16 de noviembre de 2015

MIRATE MAX, QUE DESASTRE




Quien hubiese imaginado que un desconocido australiano, que había salido de una riña puñetera para acompañar a ese actor al casting, un tal Mel Gibson, fuese digno de encarnarte. George Miller, otro australiano de esos que produce, escribe y dirige, soñó un guerrero del asfalto, un cazafortunas de alto octanaje, con un vehículo de persecución modificado que siempre es robado al iniciar cada película, en verdad ¿por qué tu vehículo tiene que sufrir los improperios de esa patología moderna del robo? Bueno, que diablos, estamos en un mundo post-apocalíptico: el petróleo escasea, la energía nuclear hace lo suyo, los prados han mudado y se han convertido en desiertos y dunas, no que decir del calor, mas abrasivo e inclemente que antes.

Tu leyenda crece con el paso del tiempo, ha sido contada por varias voces: la del salvaje niño con el bumerang, la de Gyro Captain, la de imperator furiosa y la reina del Thunderdome. Cada uno de su versión, su testimonio, que de alguna forma prueba tu existencia. Te has enfrentado a Nightrider, Humungous, al maestro golpeador y a Inmortan Joe; a cada uno le has dado su merecido, pero no es por un código moral, lo haces por que te da mas gasolina para proseguir tu marcha, tu infinita marcha en busca de redención.

Max, alguna vez fuiste parte de un sistema, representaste una institución, eras la ley. No puedo culparte, te arrebataron lo que querías: tu esposa y tu hijo; ante eso es natural pero no justificable tu acción. Cuando el mundo colapso, las viejas reglas y códigos quedaron en el pasado, ahora solo hay una regla: vencer o morir. Max eres el vestigio de un mundo en pena, un mundo que requería un cambio, pero no el que le dieron; vives una distopía de diesel y mucho punk de escaparate. 

Revivirás en los miles de recuerdos que tienen los espectadores de tus andanzas, tus millas recorridas y tu pastor ganadero australiano que te cedió sus raciones de comida.

Un símbolo cinematográfico de los tiempos del dieselpunk y las distopías ecologistas. Un avatar de aquellos años ochenta que vuelven a ver la luz cuando tus contemporáneos han alcanzado la mayoría de edad, ergo su poder adquisitivo pide a gritos tu presencia para mantener su nostalgia a flote. No siendo mas mi buen guerrero de la carretera, una vez el interceptor Rockatansky, te dejo, guarda o tira esta carta, quémala en una bomba molotov o límpiate el trasero, es tan solo un montón de palabras, pero es mi mas sentido homenaje a tu recuerdo. Gracias por salvar mi infancia.

domingo, 18 de octubre de 2015

Cuento de la semana

CONSUMODERMIA
POR FICCIORAMA

Siempre el mismo sueño, una y otra vez la recalcitrante visión estereoscópica del colapso
temporal entre el nostálgico mundo perecedero y el impostado mundo efímero. Comenzaba
siempre con la brisa eléctrica de la pantalla catódica en lluvia, pongo mis pies en el suelo y
entonces con solo tocarlo se convierten en pixeles que se desmoronan y emerge el vacío, blanco
e inerte, sobre el cual, por acción gravitacional descendía a un torrente cíclico cada vez mas
rápido. No había de donde agarrarse, la voz comenzó a enunciar en un dialecto acústico una
invocación, parecía un tejido de signos que luego estallaban hasta nublar la conciencia
Berg había tomado el turno del dispensador, tenia el 124. 

Se dirigió a la sala de espera y se sentó pesadamente en la silla plástica, cuando dirigió su mirada al tablero holográfico una angustiante decepción lo invadió al ver que hasta ahora iban en el turno 100. Era fin de mes, por lo general las entidades de crédito manejan un frenético volumen de actividades mas alto en ese dia. Si algo desesperaba a Berg era el ralentizado lapso de atención, desde que los sistemas se simplificaron, para agilizar los tramites, ocurrió totalmente lo opuesto: el trafico de datos superaba la capacidad de la hiperbanda. Para no caer en el tedio Herbert decidió sacar su reproductor musical estereoscópico, coloco cuidadosamente los digi-nodos a la altura de la sien y comenzó a deslizar sus pupilas por las frecuencias hasta encontrar la emisora sub-estatal. Lo particular de esta emisora, que agradaba a personas como Herbert, es que transmitía con el protocolo BTR (Below The Radar) y permitía escuchar contenidos mas robustos y relevantes respecto a las notas banales que emitían las emisoras estatales adscritas a la tendencia impuesta por el ministerio cultural. Su reloj bio-quántico emitió un impulso que llegaba a su tallo cerebral informando que eran las cinco de la tarde, era el momento de Jack Hertz, el mas celebre locutor BTR de la estación. Hertz tenia un registro acústico muy juvenil y refrescante, escuchar su voz revitalizaba el animo de Herbert, en los contenidos de la emisión una de las noticias llamo su atención, tanto así que se aisló por un momento de si para concentrarse. Hablaba de un músico prodigio de 15 años de edad que interpretaría, para la colonia europea asentada en la estación lunar, una partitura estereoscópica de Rachmaninov, no ha habido registro alguno que supere la capacidad nemotécnica y precisión de este músico. Cuando volvió en si levanto la mirada al tablero holográfico, no tardo en aparecer de nuevo ese gesto de decepción cuando noto que solo había pasado un turno, esto tardara mas de lo esperado, pensó para si mismo, miro hacia la calle y su mirada comenzó a perderse en el paisaje de neon, asfalto y smog.

La visión estereoscópica del colapso temporal no solo me invade a mi, también puede alcanzar a
otros. Estos residuos o fantasmas semióticos como lo definió un colegar amigo mío, se tornan
en recuerdos retrofuturos que caducan rápidamente. La brisa eléctrica de la pantalla catódica
en lluvia, pongo mis pies en el suelo y entonces con solo tocarlo se volvían pixels se
desmoronan y emerge el vacío, blanco e inerte, sobre el cual, por acción gravitacional
descendía en un torrente cíclico cada vez mas rápido. No había de donde agarrarse, la voz
comenzó a enunciar en un dialecto acústico una invocación que apareció como un tejido de
signos que luego estallaban hasta nublar su conciencia Mike Sogamoz tenia un don que nadie se explicaba como lo obtuvo. Desde muy niño tenia un oído muy desarrollado que le permitía distinguir frecuencias y clasificar los sonidos naturales y
artificiales. 

Su padre, quien trabajó como teclista polisemico para la Royal Poliphonic, le enseño
los acordes básicos que el pequeño Mike no tardo en superar. A los cuatro años Mike ofrecio su
primer concierto reproduciendo la partitura de Bach n 87, sorprendió tanto a los asistentes como
a los directores mas reconocidos, entre ellos a Greg Rosentall, el revolucionario director
orquestal que había transgredido las tendencias maniqueístas de la opera y proponer el
situacionism play como nuevo método de interpretación. Mike y Greg se volvieron muy
cercanos, a tal grado que Greg asumió ser el manager del pequeño. La apretada agenda de Mike
implicaba entrevistas en videochrome, whatsup, emisoras BTR y OTR y hasgtags. La gira estaba
programada para iniciar en las primeras semanas de mayo, aprovechando el aniversario de
mozart, Mike estaba demasiado entusiasmado con ello, a sus quince años jámas había pensado en
ser tan celebre. Greg hizo una enorme gestión para que el conservatorio lo formara como
polintrerpete estereoscópico, lo que le privilegiaba de otros en la medida que sus obras no solo
serian escuchadas, transportaría a los asistentes en el espacio tiempo para vivir una experiencia
superior que superaba a las salas de 5D.

La estación estaba atestada de gente, la aglutinación seguía el curso de un ganado que va al
matadero. A pesar de las multitarjetas y los pasajes en crédito, los termoniquetes no operaban
completamente, entorpeciendo al acceso a la plataforma de espera. Berg ya no tenia prisa, haber
esperado tanto en el banco le hizo bajar su biorritmo y entrar en un estado de inercia, no era
completamente consciente de como lo empujaban, solo contemplaba con mirada perdida, era su
forma de supervivencia en la agreste capital estatal. Luego de varios empujones y codazos, por
fin pudo coger el trans-longitudinal rumbo al sur oriente. Era una ruta difícil, en especial por el
incremento de inseguridad por parte de los Teques y los Zaicos, las pandillas que controlaban el
distrito de San Cristóbal. El seguía su rumbo, usaba prendas chinas adquiridas en los
hipercentros de ropa en el sector céntrico, desde que le robaron su holophone dejo de usar
cualquier dispositivo, no tenia nada que le pudieran quitar mas que la vida. Para Berg los ultimos
años representaban un difícil proceso de adaptación, desde que el gobierno central fue derrocado
y el nuevo orden social anarquico fue implementado, fue obligado a dejar su puesto como
director escatilocatodico en la cadena holovisual NEPENTV. Prácticamente ingresaron en el
edificio y doblegaron a todos, jefes y empleados, por igual, el injustificado acto de violencia
quería erradicar el quiste catódico, desinfectar el germen que había dañado a la cultura local con
sus contenidos y formatos defecantes. Berg, como otros, fue torturado, vilipendiado, como
evocando los tribunales de la santa inquisición, para que admitiera que había sido cómplice de la
virulenta artimaña que gerencio la regresión cultural de la nación. Al final fue relegado a
recolector viral led, no era el rango mas bajo. Tampoco el mas alto en la cadena productiva, pero
le permitía subsistir, 40 horas a la semana con un salario clase 3, fines de semana libres y un
compensatorio en la natividad. Al llegar a su piso, el 40567, se desgonzo en el precario sofá de
poliester reforzado, su gato se acerco a su pierna para saludarlo y pedirle comida. Encendió la
holopantalla en el canal deportivo, el rudeball era la sensación por estos días. La señal no dejaba
de emitir, igual que el corazón que bombea sangre, la holovsion no dejaba de enviar y recibir bits
de información, si lo hacia, mas d la mitad e la población entraría en pánico, era su consuelo, su
consejero, su dios.

La mañana era gris, desame te nublada, Berg escucho el aire eléctrico de la holopantalla
encendida que anunciaba la hora de despertar. Siempre se encendía en el noticiero matutino, el
presentador hablaba de un importante logro en la Universidad Estatal en relación con la replica
de un cerebro positronico que emulaba todas las operaciones de un cerebro real. Según la nota
habian tardado varios años en las pruebas y su inminente aplicación en el estudio del alzehimer.
Sin duda el reciente concierto de Mike desato la curiosidad del presentador que no tardo en
preguntarle al Dr Emerich, responsable del equipo positronico, que tan posible era replicar el
cerebro del brillante músico con el método alcanzado. Emerich, muy aplomado, respondio con
una posibilidad a medio plazo, vaya, pensó Berg, ese Mike si que causa alboroto donde sea que
es mencionado. Tomo su café recalentado, un par de galletas sintéticas y se alisto para tomar el
translogitudinal. Igual que en la noche, en la mañana el escenario era muy similar, hordas de
trabajadores, estudiantes y recolectores ingresaban a la plataforma, si no cargabas la tarjeta era
muy probable que no alcanzaras a tomar a tiempo el transporte, pensaba Berg, como era habitual
un músico instantáneo comenzó su improvisado recital de las clásicas canciones de Marley, Pete
Tosh y Alerta Kamará. Nada mejor que un buen reggae para ambientar el denso viaje. Luego del
recital, saco de su bolsillo su dispositivo musical estereoscópico para reproducir la lista de rock
urbano español, esos sonidos si que le producían buenas vibraciones, lo suficiente como para
recargarse y enfrentar la jornada.

La señal de holovision comenzó a perder definición inesperadamente. los comensales, quienes
quedaron atonitos por unos instantes, comenzaron a dialogar entre ellos. El técnico reparador
tomo su remoto y comenzó a inspeccionar la interfaz en busca de la fuerza de señal y la conexión
satelital. La barra de estado no pasaba de cero por ciento. Tomo su comunicador bluetooth y
pidio apoyo, al instante llegaron dos técnicos mas con los equipos de sustitución, según se
observaba el daño estaba en la caja amplificadora, el chip se había estropeado a tal grado que no
permitía recepción. Berg cortaba su pechuga gratinada, acompañándola de un poco de arroz y
ensalada sintética, tomo algunos sorbos de soilent y sigui mirando a los técnicos. La holovision
se convirtió rápidamente en el medicamento líder para combatir la angustia de la reflexión y el
pensamiento crítico, se ordenaba ingerir al menos unas 4 horas diarias, de lo contrario se
liberarían proteínas que estimularían el proceso depresivo. La consumodermia seguía su camino.


Fin

viernes, 2 de octubre de 2015

La ayuda esta en camino, solo que a 221 años luz


¿Qué harías si quedaras atrapado en un lugar distante sin mas recursos que tu ingenio y tu instinto de supervivencia? Esa es la premisa que ronda el reciente fenómeno editorial que ha alcanzado las mieles del bestseller en corto tiempo, la novela de Andy Weir "El Marciano".

Cuando la ciencia ficción aparentemente había cubierto todas las posibilidades, este texto emerge para decirnos lo contrario. Andy Weir – un completo desconocido en el mundo editorial hasta hace poco – auto-público El Marciano en el 2012, eso, ante los ojos de la industria editorial es un pecado, sin embargo, a pesar de lo amateur del caso, la trama sorprendió hasta el mas escéptico. Para 2013 se publico profesionalmente y de inmediato se convirtió, como lo confirma el escritor Miquel Barceló, en un "fenómeno de boca a boca", pero ¿que es lo que lo hace tan especial?¿cuál es su novedad?¿dónde esta el truco? The Martian es, antes que nada, un palimpsesto en el que se reconocen varias capas genealógicas de la ciencia ficción. 

Haciendo de recursos como la escritura en primera persona (el diario de campo, marcado desde sol 6), las descripción extradiegética y  las múltiples miradas desde los personajes involucrados; entremezclados apropiadamente, crean un ritmo que engancha y atrapa desde la primera página. De igual manera las descripciones, los datos científicos y los procesos de supervivencia tienen una sólida base científica. También se pueden leer algunos comentarios sobre la religión, las misiones espaciales previas y la traumática nostalgia (la música disco y las series como The Six Million Dollar Man (el hombre nuclear y Tres con compañía). Cada capitulo va deshilando la trama y a cada paso se incluye algo inesperado que te hace seguir leyendo hasta el genial desenlace. En lo que mi concierne es una novela muy recomendada.  

Otro cantar es el nos ofrece el preámbulo escrito por Miquel Barceló, reconocido conocedor de la ciencia ficción, quien nos conduce en un tour de force, donde enuncia, así tipo album de The Smiths "La ciencia ficción ha muerto" y   solo cabe aquella ciencia ficción "que sabe usar la ciencia y la tecnología para fines importantes como salvar la vida de alguien" ¿acaso la ciencia ficción no ha salvado vidas? Comparándola con la fantasía comprometida de George R.R Martin. Sin duda Barceló resuelve su compromiso editorial, a tal grado que, para los recien llegados o iniciados en la lectura, será un buen punto de acceso, sin embargo, en mi mente la sentencia de la "muerte de la ciencia ficción" debería superarse, pienso que este género pasa por un buen momento, para aquellos que leemos ciencia ficción, dejando una sensación algo incierta de esa terrible afirmación, quiero evocar a Fedric Jameson, quien en su libro Arqueologías del Futuro, comenta que "toda ficción por mas descabellada que parezca surge del presente". 

Como lector de la ciencia ficción, puedo decir que me interesa mas aquella ficción que sirve para reflexionar y cuestionar nuestro accionar humano, como lo hizo la nueva ola de la ficción de los 50 o el cyberpunk, que a la larga no son mas que miradas de escritores que eran sensibles a este apresurado presente que cada vez se vuelve mas caduco y efímero. Nova ha editado la novela en español  alguna, quiere lanzar sus brillantes puntadas literarias para resaltar a un desconocido Andy Weir quien extrañamente ha sido muy favorecido por la industria, tanto asi que twentieth century fox comprara los derechos y Ridley Scott la dirigiera ¿saben lo que le costo a Philip Dick llegar a este punto? Bueno igual eran tiempos en los que la ficción aun estaba en esa profana denominación de inframundo literario. Bueno, esta confesión no es mas que una reflexión sobre la maquinaria editorial y sus trucos para inducir nuevos cánones de producción que intentan liminar todo aquello que alguna vez fue novedoso y promover nuevos criterios del gusto, esperemos que sigan mas obras de ficción que no solo salven vidas, sino que ayuden al cambio mental y social.

Dejando atrás este comentario, retomando la reseña, recomiendo la lectura de El Marciano, indicando que es una obra que recoge a la perfección los componentes que se han venido trabajando desde el Space Opera hasta la nueva ola de la ficción muy a lo Heinlein, Sturgeon y Aldiss. Faltara ver la interpretación cinematográfica, esperando que Ridley Scott haya retomado aquel tono obtenido en su apoteósica Blade Runner. 




domingo, 6 de septiembre de 2015

Editotial n54



El enemigo sigue latente, a pesar de los esfuerzos por penetrar el estudio de la realidad y cortar los canales de las fuerzas alienantes, se ha fortalecido la cepa de la desinformación y los patógenos del agenda setting. En algún momento no distante de nuestro distorsionado presente, los hombres podrán librarse del lenguaje. Hemos diseñado una nueva arma que podrá cambiar el curso de esta guerra, no tiene ninguna afinidad con la gramática o la sintaxis, es mas, su función es quebrantar el lenguaje mismo. Ingeniosamente la han llamado la Cut-Up Machine Shooter o CUMShooter, es muy sencilla cuando comprendes su funcionamiento. La batalla por la mente de Suramérica se librara en una nueva arena, tiempo atrás fue en la interzona, ahora el conflicto se ha desplazado al virtualdrome: las redes sociales.  El enemigo se alimenta del tiempo procrastinado, tiempo muerto, que la gente dona voluntariamente gracias a los refinados sofismas de entretenimiento que han diseñado los ociopatas.   Celebramos los esfuerzos de nuestro líder, el capitán y experto pistolero William S. Burroughs, el mas reconocido y trasgresor profeta de la generación beat, quien ha logrado trascender y dejar una profunda huella en el campo de producción y las maquinarias editoriales. Sus técnicas literarias, desde el Cut-Up y  el fold-in nos ayudaron a entender como infiltrarnos en las venas purulentas del adversario. Comenzamos con un ataque sorpresa a los radiotransmisores, nuestra campaña dio resultado, debilitamos una parte de la ofensiva. Años mas tarde nos enteramos que tenían una nueva fuente de poder: el rayo catódico. Lanzamos una nueva ofensiva e insertamos la leteomasis al sistema, muchos años transcurrieron para vencer en dicho escenario, perdimos a muchos valientes pero vencimos. No se puede saber lo que nos depara el destino, recordando a nuestro líder cito su frase de batalla: “corta el pasado para encontrar el futuro”; en este mismo instante, cuando termine de digitar este texto, cortare cada palabra cuidadosamente, la insertare en una bolsa de desechos tóxicos, la agitare suavemente y luego las recompondré como vayan saliendo. Este es el último testimonio de nuestra cruenta historia, tenemos la esperanza de cambiar el mañana y romper con la alineación creada por el lenguaje.


Sargento William Lee, Interzona de Tanger, 2023     

lunes, 17 de agosto de 2015

Reseña de la semana: Tiempo de Marte (1964) / Philip K. Dick



Para 1964 el mundo tenia un panorama muy particular: el bloqueo a Cuba seguía intensificándose, Fidel visita Moscu sorpresivamente, los Beatles alcanzaban su primer número uno con I want to hold your hand, Sudafrica estaba en pie de guerra, Lydon Johnson firma la ley de los derechos civiles y nace la banda Pink Floyd.

En estas condiciones se publica la duodécima  novela del escritor Philip K. Dick Tiempo de Marte (Martian time-slip) en la cual nos traslada a un planeta Marte colonizado en la que se han establecido asentamientos que requieren de canales de agua que se raciona para mantener el bienestar, el mantenimiento corre a cargo de equipos rusos y alemanes, nuevos inversionistas intentan sacar el máximo provecho de las tierras salvajes cercanas a los montes Roosvelt, las escuelas públicas cuentan con una planta de máquinas docentes (androides) que replican y perpetúan el orden establecido y los esquizofrénicos y autistas están marginados en campos especiales. 

En la colonia estadounidense vive Jack Bohlen, uno de los mejores técnicos reparadores – el arquetipo heroico dickeano por excelencia – que trabaja para una empresa nipona, quien se intenta curar de sus brotes de esquizofrenia, quien se interesa en Manfred Steiner, un niño autista, quien también interesa a Arnie Kott – el presidente del sindicato de técnicos ­– pues con el método adecuado Manfred podría predecir el futuro. En las zonas baldías existen nativos marcianos que aun creen en las costumbres rituales y totémicas del continente africano, incluso se describen como afrodescendientes a los cuales se les intenta exterminar.


Kott contrata a Bohlen para que desarrolle un equipo que permita ralentizar el tiempo y así comunicarse con Manfred y ver más allá de sus posibilidades el futuro, sin embargo el inesperado giro dickeano pondrá las cosas en otro curso. Muy recomendada por los factores que mencione y también por que se puede ver en ella la influencia del pensamiento de Carl Jung y los acontecimientos que rodeaban a la cultura americana.

   

Reseña de la semana: Una Investigación Filosófica de Philip Kerr



Tal vez pocos, como yo, desconocían el trabajo del escritor escocés Philip Kerr (1956-). Los muchos que la conocerán podrán saber más detalles sobre las condiciones materiales que permean su obra literaria, por lo menos hablare desde el sesgo de la único titulo que he leído de él Una investigación filosófica (1993).  En la producción literaria de la ciencia ficción existen obras que insertan personajes reales como el caso de Tim Powers y Las puertas de Anubis (1983) en la que aparece el poeta Lord Byron, en Criptonomicón (1999) de Neal Stephenson  aparece el matemático Alan Turing. En Una investigación filosofica Kerr desborda la figura del filosofo Ludwig Wittgenstein, el primero en reflexionar sobre las implicaciones del lenguaje en su uso y los efectos que produce en el pensamiento. Digo que desborda en la medida que es solo el pseudónimo de un asesino en serie que intenta hacer del mundo un lugar mejor. En su prosa Kerr combina los recursos de la novela policiaca y la ciencia ficción para transportarnos a una Londres organizada cuya fuerza policial trabaja duro para mantener el orden en las calles con el apoyo de una sofisticada red informática y un nuevo programa que mantiene bajo vigilancia a los que carecen del inhibidor cerebral de las reacciones agresivas NMV. Isadora Jakowicz, “Jake”, la inspectora jefe de New Scotland Yard, es puesta a cargo para dar con el asesino que esta acabando con los NVM-negativos que están en el programa Lombroso. Lo que al principio parecen datos desperdigados e inconexos van tomando un patrón que apunta a un trepidante desenlace. Sin duda combina nombres, bases de datos, mucha acción y la maravillosa transcripción de los diarios del asesino, titulados como los cuadernos azul y marrón (similar a los cuadernos del Wittgenstein real) que Jake  leerá para penetrar la mente de su ingenioso oponente. Muy recomendada para aquellos que gustan del film noir y el suspense.

Para saber mas de esta obra, consulten el siguiente link


sábado, 27 de junio de 2015

WILLIAM – universo delirante y extremo – BURROUGHS. Parte II

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La norma académica, distante del término, exige que un contador de historias no exprese sentimientos para este fin, ya que su intención no está. Se trata de un código de expresión, lo que supondría la duda de que se trata de un escrito plasmado sobre papel, así las cosas la evocación de determinadas atmósferas son opciones permanentes del narrador. En el sentido estricto William S. BURROUGHS es uno de esos narradores que está tan alejado del dinamitado y reprogramado medio de la escritura, intentando utilizar otras formas de escritura poco leídas en la literatura universal, incluso el usar jergas y dialectos marginales norteamericanos. Con las figuras más transgresoras e inclasificables utiliza el lenguaje, destruyéndolo y recomponiéndolo. Si lo pensáramos en términos de un ecosistema mediático el medio, como lo anoto Neil Postman alguna vez, establece una tecnología dentro de la cual crece una cultura, la cultura del cut-up heredada de los dadaístas, que transgrede la expresión del lenguaje. Depende también de la frecuencia a la cual se debe cortar, esto sazona su prosa con términos servidos para llegar a un estado arquetípico del sin sentido, más allá del medio de su gusto, siempre consciente puede considerarse el mayor aporte de la cultura beat a la creatividad artística, a tal punto de resultar dudosa su condición de invención propia, las construcciones gramaticales imposibles dan lugar a una mirada sobre su obra como poesía en prosa, situándolo como un escritor no tan rígido y obtuso, que acaba con las certezas de otros. El lenguaje resultante del cut-up le permite crear ambientes, así como estados psicológicos extremos tanto en la narración como en esas palabras desprovistas de significado pero cargadas de sonoridad.
Por todo ello sus ideas promueven nuevas sensaciones. Para él, escribir es un acto físico de coordinación aunque imposible, se vuelve deseable y útil como método de su significado y limpiar la mente de todo pensamiento, ayudada por el ritmo respiratorio que dichos “mantras” surrealistas por medio de la escritura automática. Recordad el monólogo interior de John Dos Passos llevado a sus pensamientos en una hoja de papel en blanco En este sentido, BURROUGHS, como Joyce , decide replantearse lo que imprimen al cuerpo; la escritura automática es fluir sin reflexionar sobre ello. Es liberarse de esa corriente de parloteo interno, encerrando consciente de que un nuevo código transmite siempre nuevas formas de expresión que la repetición de los “mantras” en la base misma de la creación literaria, que no es otra que el propio código de comunicación. Es que se piensa, tal y como lo pretendieron los motores. Su meta es escribir más rápido de lo habitual, desplegando toda una psicomagia de creación, o incluso de meditación. De la misma forma que el budismo zen es una forma de desproveer al lenguaje.


En una expedición antropológica a Panamá, BURROUGHS el desgraciado atraviesa Méjico. Cuando cree haber encontrado a Guillermo Tell ebrio. Este trágico incidente, encapsulado como poderoso enteógeno vegetal, utilizado por diversas razas telepáticas (de hecho, uno de sus después continuará en solitario por Colombia, suceso lo llevará a embarcarse en la ayahuasca o yagé, que produjo un disparo del propio Burroughs mientras realizaban una introspección sobre Burroughs mismo, en esta sustancia procede todo su drama del Sr Hart, que marcará su destino como escritor. De las tribus latinoamericanas (en especial los maya y su mundo onírico que se vive allí, amén de la facilidad con que ellas se observa la profunda depresión jíbaros o shuar ).  El interés de “cartas del yagé” en 1963 se tradujo en prácticas de tiro a lo Guillermo Tell, por fin su asentamiento ideal (le fascina la extrema libertad y el habían hecho a sus supuestas propiedades) Durante estos viajes mantiene una relación muy fuerte con Ecuador y Perú, en busca de su mujer que muere tras recibir el disparo publicado con el título de “Las pistolas de Ginsberg”. El tiro le salio por la culata tras saber que las cartas podían comprar morfina. Así sucedió el accidente que produjo las alusiones que muchos antropólogos, en principio activos, bautizaron como telepatina.
A Gregory Corso , John Clellon Holmes y a él (Burroughs) a causa de su adicción cada vez mayor al padrino, motivo el nacimiento incipiente de la “Beat generation”. Conoce de desintoxicación en 1956, se somete al revolucionario tratamiento como el resto de escritores beat. En 1954 se marcha al pueblo de “incorporados” después de su novela “El almuerzo desnudo”, una suerte de catarsis tras el síndrome de “el hombre invisible”, llevándolo a un aspecto extremadamente degradado. Durante este período no es capaz de escribir, enfocándose en describir su vida en esta época. Tras numerosos intentos es llamado, por así decirlo, albergando gran cantidad de escritos duros y dramáticos de su vida, fue a vivir a Tánger a causa de sus problemas. En 1958 conoció el termino cut-up (cortado), luego el “fold-in” (montaje) y el “splice-in” (inserción), aplicados como pequeños fragmentos inconexos, algunos de ellos con detalles de pintores de vanguardia a finales de los cincuenta, motivándolo a retomar enérgicamente su labor literaria. De hecho, a principios de su apomorfina con el doctor John Dent (1888-1962) regresa a Nueva York en 1953 para asistir y experimentar con métodos del “cut-up” de 1957 ya casi ha finalizado la novela, que será mecanografiada por Kerouac durante una visita a la clínica de Londres, con resultados positivos que le permitieron a la justicia estadounidense absolverlo de los cargos Tell. Allí residirá hasta 1958. Estos años, los de la heroína, producen vecinos semióticos que se refieren a él como un Yunkie de la literatura y surgidos de la influencia decisiva se traslada a París, donde reside en el “hotel beat”.

jueves, 11 de junio de 2015

Reseña de la semana: Criptonomicón de Neal Stephenson


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 Lanzándome en el vertiginoso mundo de las reseñas, sin ser un experto en ellas, acudiendo a mi intuición, quiero hacer un ejercicio sobre un texto que he sabido terminar y del cual me siento muy honrado. En este primer semestre del año, a raíz de la relectura de William Gibson, por sugerencia de unos grandes amigos y conocedores del ciberpunk llegue a uno de esos autores que difícilmente se pueden olvidar: Neal Stephenson. Si bien Gibson es el padre del ciberpunk –eso de que estuvo en el momento indicado – Stephenson potencia la premisa a niveles insospechados.
Hasta el momento solo he leído dos obras: La Era del Diamante, Manual ilustrado para señoritas (1996) y Criptonomicón (1999). Quizás en ambas resalta el uso de los recursos narrativos que sumergen al lector en un sólido universo, es decir, lo que enuncia te engancha con una ecosistema tecnológicamente desarrollado plenamente sin necesidad de explicar el por que de tales avances. En La Era del Diamante te transporta a una atmosfera en el que el siglo XIX y el XXI comparten no solo una estética, también un avance que puede significar el desarrollo del conocimiento, se podría decir que el dispositivo desarrollado es una anticipación del iPad y las tablets como las distinguimos hoy día. Pero quiero profundizar mas en su segunda obra, Criptonomicón.
Publicada por la editorial Avon el 4 de mayo de 1999, se convirtió en el equivalente a El señor de los anillos para los criptohackers y la narrativa ciberpunk, una novela de largo aliento, 918 páginas para ser exacto, en las que combina matemática analítica, criptografía, segunda guerra mundial, submarinos alemanes, tarjetas de datos, Alan Turing, Douglas McCarthur, Winston Churchill, máquinas Enigma y Turing (incluso un guiño al test de Turing), John von Neuman, lingotes de oro y otros personajes que complejiza la encriptada trama de la novela. En el 2007 ediciones B saco de nuevo la versión integral en una bella edición de lujo, que llego a mis manos gracias a Mirabilia Libros. Una vez adquirido, y con el tiempo para hacerlo, emprendí la tarea de leerla. Puedo decir que nunca antes me había enfrentado a un volumen tan alto de paginas, pero sin duda el reto valió la pena.

 Lo primero que puedo decir es que la narrativa presenta lo que llamo un “efecto resorte”, las primeras páginas van tensando ese resorte y luego, en el momento que se coge el hilo de los tiempos paralelos – segunda guerra mundial y presente – el lector se ve lanzado a una suerte de montaña rusa que no se puede parar. El titulo de la obra fue inspirado en el famoso libro que Lovecraft introdujo en su universo narrativo, el Necronomicon, y vale la pena citar las siguientes palabras de Stephenson al respecto:

Quería darle el título que podría haberle puesto a su obra un académico del siglo XVII. Y así es como se me ocurrió Criptonomicón. He oído por ahí la palabra Necronomicón. En realidad no he leído los libros de Lovecraft, pero está claro que el título surgió como analogía de ahí. (Locus Magazine. agosto de 1999. Consultado el 1 de mayo de 2010.)    

El texto inicia con Lawrence P. Waterhouse, quien se convertirá en un genio criptográfico que conoce a Alan Turing en Princeton y que desarrollara uno de los códigos mas complejos de romper: Aretusa. El conocerá mas adelante a Booby Shaftoe, un marine que gusta de hacer haikus y que juntos integran el escuadrón 2702, una unidad especializada en criptografía y transmisión de mensajes del enemigo. La otra línea nos lleva a los descendientes de estos hombres, por un lado Randall Waterhouse, Randy, un brillante criptohacker que junto a sus amigos de juego Avi, Eb, John, Tom y Beryl crean una compañía ficticia, Epiphyte Corp, con la cual crearan una surte de cloud informativa, un paraiso de datos llamada La Cripta. Su plan requiere de inversionistas para implementar las redes y antenas que requiere este ambicioso proyecto, lo cual los llevara a una red de conspiración que tiene sus orígenes en la segunda guerra mundial. Exacto, las líneas temporales en apariencia independientes comienzan a conectar y aparecen personajes como el teniente japonés Goto Dengo, el exsacerdote Enoch Root – devoto de la orden de Atenea – y el general Wing, recursos que se conectan en el territorio de las islas Filipinas y el ficticio Sultanato de Kinakuta. 


Sin hacer espoilers, una vieja costumbre con otros autores, puedo decir que Criptonomicón  es, como lo señalo un buen amigo, “un dulcecito para degustarlo lentamente”. Sin lugar a dudas es una novela impecablemente desarrollada, además no puedo dimensionar la profunda indagación que hizo Stephenson para desarrollar esta ucrónica trama. Ahora bien, si la quieren leer esta disponible en Internet la versión en tres tomos que sacara Ediciones B, siguiendo el ejemplo de la transcripción francesa, titulados El Código Enigma, El Código Pontifex y El Código Aretusa. Igual dejo el link para que puedan descargarla y disfrutarla tanto como yo lo hice. Muy recomendada sobre todo por todo el amplio uso de recursos diagramáticos que explican el desarrollo de estos códigos, los computadores digitales y las reglas de seguridad en la transmisión de datos.   Solo me resta decir que Stephenson ha creado una forma narrativa que atrapa y mantiene, en capsula criogénica, esa migración técnica que es ahora nuestro paradigma tecnológico actual.

lunes, 8 de junio de 2015

¿De quién nos protegemos?


©Alan Moore y Dave Gibbons 1986-1987
 Entre 1986 y 1987 se publicaría una serie innovadora de cómics, doce entregas para ser exactos, que cambiarían el panorama del noveno arte radicalmente: Watchmen. Los superhombres de mallas y capa estaban atravesando una crisis, se estaban sepultando vivos, las tramas eran demasiado planas, no existían muchas posibilidades a menos que salieran del sueño adolescente.
 Charlton Cómics, una pequeña editorial fundada desde 1946, tenia una extraña variedad de personajes que en los 80 fueron adquiridos por DC Cómics. Entre estos estaban: Blue Beetle, The Question, Captain Atom, Nightshade, Nite Owl, Peacemaker y Thunderbolt; roles que pronto mudarían a una segunda piel que cambiara la forma de leer y hacer cómics. Dichos protagonistas serian usados en un nuevo titulo para la editorial que dio luz a la legión de metahumanos que tanto han deleitado a niños y adultos. El Editor en jefe Dick Giordano encargo a Moore, acompañado del talentoso Dave Gibbons en los dibujos, usar estos personajes en una historia titulada ¿quién mato al peacemaker? (Who kill the peacemaker?). El proyecto tenia luz verde, Moore trabaja a toda marcha junto a Gibbons, sin embargo, a mitad el proyecto se suspende, según Giordano, por su extensa carga conceptual. Moore quiere tirar todo al traste, es Gibbons quien le propone modificar lo que ya habían trabajado para convertirla en la obra maestra que cambiaria el panorama convencional del  comic de finales de los ochenta, titulada como Watchmen.



El noveno arte, en opinión de Moore, atravesaban un periodo de mediocridad que requería ser superado. Influenciado por el uso que hacia el escritor William Burroughs de “símbolos repetidos repletos de significado” en la única tira cómica que realizo, The Unspeakable Mr. Hart, para la revista británica Cyclops[1], Al respecto Moore dirá:
“Yo diría que Burroughs es una de mis mayores influencias (…) No el rollo cut-up sino su forma de pensar sobre la manera en que la palabra y la imagen son usadas para el control, y su efectos potencialmente más subversivos. Me sorprende que Burroughs no hiciera más tiras cómicas él mismo. Hasta donde yo sé, sólo hizo una para una revista llamada Cyclops, una revista underground británica que salió en 1969. Sólo duró cuatro números; Burroughs y un artista, creo que llamado Malcom McNeill, hicieron una tira titulada The Unspeakable Mr. Hart. Siempre pensé que el cómic sería un medio perfecto para Burroughs. Con Watchmen intentaba llevar alguna de sus ideas a la práctica, la idea de símbolos repetidos que pasaran a estar cargados de significado. Puedes casi tocarlos como la música. Tendrías esos pequeñas temas musicales que surgirían a lo largo de todo el trabajo.” (https://comicopia.wordpress.com/2009/03/01/los-comics-de-william-burroughs/)
Gibbons, un dibujante autodidacta que inicio como rotulista, tenia unos bocetos de unos personajes que sirvieron de base para los primeros vigilantes, los minutemen, y comenzó a trabajar en la apariencia de los personajes basado en los viejos personajes de Chalton: The Question seria Rorschach, Captain Atom el Dr. Manhattan, Peacemeaker seria The Comedian, Blue Beetle seria Nite Owl, ThunderBolt seria Ozzymandias y Night Shade seria Silk Spectre. En principio el material que tenían daba para seis revistas, por lo que optaron por incluir algunos escritos que complementaran el perfil biográfico de los personajes. 
©Alan Moore y Dave Gibbons 1986-1987
Moore utilizó la historia como un medio para reflejar las ansiedades contemporáneas y criticar el concepto de superhéroe. Watchmen desarrolla su trama en una ucronía[2] o realidad alternativa, que más allá de reflejar amplifica fielmente el mundo contemporáneo de los 80. En este escenario los superhéroes existen, la mayoría están acabados o con prohibición de ejercer gracias al acto firmado por el presidente reelegido por tercera vez Richard Nixon[3], quien considera que su existencia en Estados Unidos puede ser perjudicial para la sociedad. Incluso ganan la Guerra de Vietnam, con la ayuda del Dr. Manhattan, un Übermensch[4]  producto de un accidente de laboratorio, que todo lo puede. Por supuesto, la existencia del Dr. Manhattan también ha generado un aumento de las tensiones con la URSS y la guerra fría en curso. La serie comienza con el asesinato de un superhéroe llamado El Comediante, el cual es arrojado por la ventana de su apartamento por alguien tremendamente poderoso. Rorschach, otro héroe extraño que actúa con la ley del talión bajo el brazo, empieza a investigar el caso por si es verdad que hay alguien que le ha dado por matar superhéroes. Rorschach cree haber descubierto un complot para terminar con los vigilantes y va a advertir a cada uno de sus compañeros: Dan Dreiberg (anteriormente el segundo Búho Nocturno), el distante Dr. Manhattan (el que fuera el humano Jon Osterman) y su amante Laurie (la segunda Espectro de Seda). También recurre a Adrián Veidt (el que una vez fuera Ozymandias, el hombre más inteligente del mundo). Aún así no se fía de ninguno. La historia se centra en el desarrollo personal y de las luchas de los protagonistas como una investigación sobre el asesinato de un superhéroe patrocinado por el gobierno que los saca de su retiro, y, finalmente, les lleva a enfrentarse a un complot que evita la guerra nuclear matando a millones de personas.
Creativamente, el enfoque de Watchmen está en su propia estructura. Gibbons utiliza un diseño de cuadrícula de nueve paneles en toda la serie y añade símbolos recurrentes, tales como el ícono de smiley manchada de sangre. Todos los capítulos, excepto el último, presentan documentos ficticios que se suman al trasfondo de la serie, y el relato se entrelaza con el de la otra historia, un cómic sobre piratas titulado Relatos del Navío Negro, que uno de los personajes lee. Estructurada como una narración no lineal, la historia salta a través del espacio, el tiempo y la trama. Watchmen ha recibido elogios de la crítica tanto en el cómic como en la prensa, y es considerado por la crítica como un texto seminal de un medio del cómic.





[1] Tal como bien recuerda Moore, el autor de El almuerzo desnudo guionizó en 1970 una serie de historietas denominada The unspeakable Mr. Hart para la que fue primera revista de cómic underground británica: Cyclops. De tirada importante y distribución nacional, este tabloide en formato A3 era editado por Graham Keen, ex-fotógrafo del principal periódico underground del Reino Unido, International Times (IT). Se publicaron desde Londres 4 números de 20 páginas al precio de 3 peniques entre julio y agosto de 1970. Su carestía y la combinación de artistas locales de inferior calidad junto con los norteamericanos provocaron su rápida extinción. No obstante, en sus páginas se  publicarían las cuatro entregas de esta historieta que recuerdan poderosamente al Mort Cinder de Oesterheld y Breccia.
[2] La ucronía es un género literario que también podría denominarse novela histórica alternativa, y que se caracteriza porque la trama transcurre en un mundo desarrollado a partir de un punto en el pasado en el que algún acontecimiento sucedió de forma diferente a como ocurrió en realidad (por ejemplo: los vencidos de determinada guerra serían los vencedores, o tal o cual rey continuó reinando durante mucho tiempo porque no murió fruto de las heridas recibidas). La ucronía especula sobre realidades alternativas ficticias, en las cuales los hechos se han desarrollado de diferente forma de como los conocemos. Esa línea histórica se desarrolla a partir de un evento histórico extensamente conocido, significativo, y/o relevante, en el ámbito universal o regional. Ese momento o acontecimiento común que separa a la realidad histórica conocida de la realidad ucrónica, se llama punto Jonbar.

Un punto Jonbar (a veces llamado erróneamente punto Jumbar) es un acontecimiento singular y relevante que determina la historia futura. Se denominan así en honor a John Barr, personaje de un relato de Jack Williamson de los años 1930 donde se crea un mundo si escoge un guijarro y otro diferente si coge un imán y se convierte en un gran científico.

[3] Nixon en la realidad no llego a cumplir con su primer mandato por el escándalo Watergate y el fracaso de Vietnam
[4] Übermensch (traducido como Superhombre, Suprahombre, Sobrehombre o Transhombre)1 [ˈʔyːbɐˌmɛnʲʃʷ] según Friedrich Wilhelm Nietzsche, es una persona capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder. Este concepto parece proceder de la lectura de Nietzsche en la década de 1870 del ensayo "Der Einzige und sein Eigentum", publicado por Max Stirner en 1844. En 1874 Nietzsche prestó a su alumno, Baumgartner, la obra de Stirner, sacada de la Biblioteca de Basilea.