martes, 22 de marzo de 2016

EDITOTIAL 60

A mi buzón de correo llego un paquete firmado por El Doctor. Lo deje sobre otros paquetes acumulados y no le di importancia. Días después decidí organizar y hacer limpieza general por año nuevo y apareció de nuevo dicho sobre. Me intrigo ver la fecha: 20 de abril 2026. Picado por la curiosidad lo abrí y encontré lo siguiente: algunas fichas informativas, diagramas médicos, fotos de referencia y un casete de cinta magnetofónica. Las coordenadas del remitente son inciertas, pese a esto confío en la veracidad de su contenido, por ende decidí hacer la edición especial sobre este contenido y celebrar de paso seis años de continua actividad. Sin mas preámbulos luego de ser decodificada la cinta transcribo aquí su contenido: 

Siendo el 19 de abril de 2026 hago este registro magnetofonico que espero llegue a buen termino. El tiempo apremia, la verdad no me queda mucho por cierto. Lo que sucede a mi alrededor es incierto, siento que no estoy en mi universo por así decirlo. Aun no lo comprendo del todo, me cuesta admitir que soy producto de la imaginación de un aficionado a la ciencia ficción. No recuerdo como vine a dar a esta realidad paralela, ni siquiera se donde quedo mi transporte espacio-temporal, tampoco tengo idea de donde esta mi última compañera de viaje.

Estoy sentado en un café cercano a la Broadcasting House, hogar de la British Broadcasting Corporation, el lugar donde se origino mi show. Según este arcaico mapa de Londres, esta cerca de Portland Place y Langham Place ¿no creó haberla visto antes en mis visitas a la ciudad? Las personas que pasan se me quedan mirando atónitas, ¿acaso tengo alguna deformidad o soy un Weeping Angel o un Dalek acaso? Bueno, no debo dispersarme. Hice algunas observaciones antes de llegar a este lugar, primero camine hacia una librería que exhibía viejos libros de ciencia ficción. Allí pude ver algunos sobre mi y otros viajeros del tiempo, también ví a mi viejo amigo el gran H.G. Wells. En un olvidado anaquel vi algo que llamo mi atención: un viejo zine que hablaba de Wells. Cuando pregunte al dueño por su procedencia, me indico que provenía de tierras sudamericanas. En el mismo anaquel vi otro ejemplar dedicado a un tal Dr Brown, el también tenia una maquina del tiempo – no tan sofisticada como la mía – que usaba vieja tecnología nuclear y uranio – en nuestro planeta, Gallifrey, se consigue en grandes reservas.

Según examine en algunas revistas del fandom fue Sydney Newman. Newman sugirió la idea a la BBC de un show basado en ciencia ficción hacia 1962 –acorde a la cronología terrestre – idea a la cual se sumaron Donald Wilson, Anthony Coburn, David Whitaker y la productora Verity Lambert. Memorice el documental sobre como hicieron mi primer episodio, no pensé que en mi primera apariencia fuese tan viejo. Para los terrícolas hacer productos culturales diferentes significa no siempre tener acceso a un amplio presupuesto, por ende mi serie fue hecha literalmente, usando una expresión latina, “con las uñas”. Millones me vieron en Noviembre de 1963, tuvieron que retransmitir el episodio a causa de un apagón general.  El episodio se titulo “Una niña sobrenatural”, en el se puede ver mi transporte oculto en un viejo deposito al cual llegan un par de profesores siguiendo el rastro de mi nieta. La verdad, según los fragmentos que aparecen en mi mente, yo solo quería huir de Rassilon y los Time Lords, robe la T.A.R.D.I.S y aquella niña de Arcadia se ofreció acompañarme.

Ahora que lo pienso recuerdo haber hablado con Newman, el fue quien me auxilio cuando llegue al planeta. Me llevo a su casa y me dejo descansar en su despacho. Durante días me preguntaba aspectos de mi vida en Gallifrey, los Time Lords, la gran guerra con los Daleks, Los Cybermens y otras curiosidades. No me agradaba mucho el asunto, pero fue el único registro que quedo de mis primeros años. La imaginación de sus escritores es muy alta y creativa, sobre todo cuando hubo que cambiar al interprete del Doctor, allí surgió la regeneración. Yo cambio mi apariencia y rejuvenezco un poco en dicho proceso – aunque a veces suele revertirse –  para eludir a la muerte, es una suerte de inmortalidad limitada, si, solo puedo regenerar 12 veces. Con cada regeneración una parte de mi memoria queda oculta, puedo recordar algunas cosas y otras no.

Es por ello que localice las coordenadas de ese joven editor del zine de Wells para que edite de la mejor forma el material que le suministro en este sobre sellado. Hay unos diagramas sobre mi anatomía, la regeneración, algunas de mis regeneraciones – las pocas que almacené –, también algunos datos sobre la T.A.R.D.I.S, mis artilugios esenciales, datos del show que pude ver por mi propia cuenta y un listado de villanos, ah, y también un listado de episodios que recomiendo plenamente. Ya es hora, recuerdo lo que le dije a Susan: “Un día volveré … si, un día volveré. Hasta entonces, no debe haber nada de qué lamentarse, sin lágrimas ni ansiedades. Sólo tienes que seguir adelante en todas tus creencias, y comprobar que yo no me he equivocado en las mías”. Hasta pronto, la cuarta dimensión aguarda.

Att

El Doctor

jueves, 3 de marzo de 2016

Editotial n 60: Cabalgando la corriente binaria

En un momento en el que los excombatientes de Vietnam se convirtieron en fichas de la onírica fabrica de celuloide  y los vaqueros cabalgaban praderas de nicotina, la realidad  y la ilusión comenzaron a resquebrajarse. Las fisuras creadas por este proceso revelan como los deseos, ilusiones y memorias trucadas que, como lo señala Larry McCaffery en su introducción del libro Storming the Reality Studio, han creado nuevas áreas de experiencia sensorial, comenzaron a alterar nuestra percepción, la relación espacio-tiempo y nuestra identidad. Parece entonces que lo real padece los síntomas de la obsolescencia programada  y nos hace mas vulnerables  a caer en la adicción a consumir y ser alienado por el espectáculo, la ilusión, la imagen trucada; por la teatralidad y la presdigitación de la era digital.

El ensayo de Timothy Leary "The cyberpunk: the individual as Reality pilot" afirma que en cada época se produce un nombre y una leyenda heroica para el fuerte y creativo individuo que explora alguna frontera del futuro, colecta y recupera nueva información, y nos ofrece una guía al gene pool hacia la próxima etapa. La coyuntura dada por la informática, la cibernética y la reflexión sobre la posmodernidad impacta notoriamente a la ciencia ficción produciendo, como efecto colateral, un nombre que designo el movimiento contracultural que agito la vetusta ciencia ficción de la edad de oro: el cyberpunk.

Algunas ediciones atrás, la 48 para ser exactos, se hablo de William Gibson, una de las figuras seminales de esa casta de individuos temerarios, creativos e innovadores. Neuromante, opera prima de Gibson, marco la pauta de esta nueva propuesta literaria. Sin duda Gibson requirió cierto bagaje literario para decantarlo en ese tejido barroco que entrelaza hackers, corporaciones, implantes, espionaje e inteligencias artificiales.

 Dicho bagaje incorpora los intrincados Cut-ups de William Burroughs, el noir de Dashiel Hammet, las líricas de Lou Reed, los implantes de Mary Shelley y la reflexión posmoderna de  Lyotard.  En este punto mi interés no esta en seguir legitimando el presente y futuro del cyberpunk, esta mas bien en su génesis, su proto-inicio. Desde Alfred Bester y su famosa Tigre, Tigre, pasando por el gran Philip K. Dick y sus sueños sobre ovejas eléctricas, ambas citadas como influencia narrativa,  estas semillas fueron germinando con John Brunner y el jinete de la onda de choque, Margaret Atwood, James Typtree, entre otros. Estos prometeos brindaron la chispa que requería la CF para revitalizarse.


martes, 19 de enero de 2016

EXPEDIENTE STARDUST


El siguiente expediente es confidencial, el gobierno británico niega tener conocimiento sobre la verdadera identidad de este ser. Por orden de una agencia encubierta suramericana reabrimos el caso. Nuestra fuente afirma que todo lo que se consigna aquí es verdadero. 

El sujeto respondía al nombre de David Robert Jones, la clínica confirma su nacimiento el 8 de enero de 1947.  Rápidamente comenzó a acoplarse a las costumbres terrestres, vivió inicialmente en los barrios de Brixton y Stockwell. Asistio al Stockwell Infants School y varios testimonios afirman que un niño prodigio y al mismo tiempo rebelde y pendenciero.

En un registro fechado de 1953  indica que su voz se adecuaba al coro de la escuela, al igual que su habilidad para tocar algunos instrumentos musicales. A los nueve años revela su habilidad para crear bailes inusuales. Parece que su padre, Haywood Shelton Jones un ejecutivo de publicidad para una ONG llamada Barnardo`s, trajo una colección de discos de vinilo de 45 revoluciones, entre los títulos se encontraba: Frankie Lymon and the tennagers, The Platters, Fats Domino, Elvis Presley y Little Richard. David al escuchar a Little Richard afirma haber “escuchado a Dios”.

Son varios folios, no me detendré mas que en los mas significativos para el caso. En lo que podríamos llamar su “etapa de incubación” David aprende a interpretar mas instrumentos: ukelele, bajo, piano, entre otros. Replica formas de baile de artistas americanos. Su inclinación por las artes lo conlleva a estudiar diseño y música, asi como también un curso de trazado y composición tipográfica. En 1962 ocurre el incidente “pupila dilatada”, se cuenta que su amigo, George Underwood, le propina un golpe en el ojo izquierdo provocando una lesión que casi le hace perder el ojo, el daño colateral afecto su percepción de profundidad y la pupila dilatada permanentemente. Underwood diseño sus primeras carátulas.

Jones ya no parecía ser un apellido adecuado para su alter ego. Recordó el nombre de un fabricante de cuchillos, Jim Bowie, ahora era David Bowie. Durante su carrera desarrollo lovecraftianamente varios alter-egos: Ziggy Stardust, Honky Dory, Aladin Sane, el duque blanco. Todos ellos implicaron sucesivas transformaciones corporales, incluso fue llamado para hacer algunas películas, entre ellas: The Man who Fell to Earth, The Hunger, Labyrint, The Prestige, por nombrar algunas. Este expediente reúne una serie de pruebas, noticias, imágenes, ilustraciones alusivas y otras rarezas que ayudaran a comprender la importancia de su mítica figura en el campo musical. Nadie podrá igualar lo que hizo y como resistió al mainstream musical.  
     

Galid Galowie, M.I.6 división alienígena, Enero de 2016

Proyecto en cocción 4

CAJA NEGRA



Las chimeneas de cremación del centro de medios muertos exhumaban los últimos vestigios de nostalgia moderna. Radio transistores y televisores habían sido sustituidos por tablets y holoproyectores, el nuevo orden exigía la erradicación del pasado. Ludwan observaba desde la ventana del transporte a reacción como el flujo de humo melancólico se fundía con el acuarelado cielo contaminado. Al bajar en la parada 45 miro su anacrónico reloj de pulsera, seis en punto, hora de su holoprograma favorito: Los jueces antioxidantes. Camino unos cuantos pasos hasta llegar al viejo café Baudelaire. Su rutinaria frecuencia lo hacia parte del lugar, acomodándose en la última silla de la barra. Con un ágil movimiento su mano toco la cien izquierda para activar el implante neurovisual de cuarta generación que había adquirido en un portal de ventas al menudeo. Sus dedos presionaban suavemente para ajustar la conexión de retina a un grado optimo.

En el episodio anterior los jueces habían dado su sentencia sobre el caso de un troyano alienígena que había infectado todas las defensas del arsenal neuronal de una inteligencia artificial clase dos. Los forenses dialecticos presentaron las pruebas, no habia marcha atrás. Los verdugos laxantes recibieron la notificación en sus agendas digitales, afilaron sus purgantes hachas con purificante extra semántico. El escenario: la corte de magistrados ubicada en el detrito de paloquemao, otrora prospero sector económico de una antigua colonia suramericana. A pesar de los glitchs de transmisión y la estática producida por la conexión a la antigua red, Ludwan disfrutaba de esa realidad inducida, lo ayudaban a escapar por un instante de su deprimente entorno.

En aquellos días ser recolector de kippel era la única forma de ganarse el pan honestamente, lamentaba su oficio, buscar y destruir cajas negras. Asi llamaban a esos dispositivos tecnologicos que se habian multiplicado insospechadamente a pesar de los controles estatales,  la cibercracia quería erradicar los vestigios de la era eléctrica. Añoraba volver a conectarse al ciberespacio, el desafortunado incidente con la multinacional HammerJudge lo inhabilito para volver a hacerlo, necesitaba un milagro si queria recuperar su vida anterior. Antes de ser Ludwan era RatBone, su reputación en los barrios bajos como agente de infiltración corporativa le habian permitido libre acceso a las arcologías de la región autónoma. RatBone, como muchos hackers, se comprendia mejor con los viejos códigos de encriptación y los malwares de intrusión que con las personas. La única persona con la que mantuvo contacto fue un cyberchaman azabache distinguido por sus técnicas de infiltración espiritual, se hacia llamar Hermes27. lo recluto para aquel trabajo que lo exilio del paraiso. Faltaban pocos minutos para finalizar el capitulo cuando la ventana emergente de video llamada saca del trance a Ludwan: Hermes27 llamando.

Ludwan sintio un escalofrio, no sabia si contestar o negarse a hacerlo. Hermes27 tenia ojos en todas partes, era imposible ocultarse. Ludwan apago el implante y activo el icono verde  – ¿asi que ahora te ganas la vida como un miserable carroñero? – reconoció su ancestral voz nativa – dime Ludwan ¿no añoras volver a la matriz?. Ludwan sintio como su piel se erizaba con la simple idea – ¿cómo me encontraste? – balbuceo. – mi buen Ludwan ¿olvidas quien soy? Nadie puede ocultarse a los ojos de Hermes27, no te quito tiempo, tengo una oferta que hacerte, puedo reinsertarte, que recuperes tu antiguo estilo de vida RatBone –.  Ludwan se reclino lo suficiente para que la tenue luz de la lámpara dejara ver su rostro. – Estoy retirado ¿no recuerdas HammerJudge? ­– Ludwan comenzaba a irritarse, era absurdo que tras años de olvido Hermes27 viniese a reclutarlo de nuevo, podía ser una trampa. – Mira, estamos en un mundo donde hay dos clases de personas: los que tienen la conexión y los que cavan. Sorpresa, eres el mejor cavando, así que necesito que penetres los servidores de un nuevo depredador corporativo, la I-Gen –.

La I-Gen se había consolidado como una de las mega corporaciones globales de genética avanzada. Uno de sus principales éxitos fue el AD-9, un androide domestico personalizado mas eficiente del mundo. Sus investigaciones en biochips e implantes que permitían libre acceso a las criptas informáticas eran altamente conocidas por los clanes periféricos del distrito 12. Era cuestión de tiempo para que alguno de ellos: azabaches, calacas, Lunytunes y llaneros; se hicieran a su mas reciente hallazgo. I-Gen anuncio la creación de un neurochip con tecnología stealth que permitía libre acceso a cualquier servidor, incluso deshabilitar cortahielos y firewalls. Quien obtuviese ese neurochip se haría a la posibilidad de conquistar y controlar el vasto mar de datos y crear inteligencias artificiales al libre albedrío.

Un torrente de imágenes cruzo la perturbada mente de Ludwan. No tenia mas opción que aceptar la oferta de Hermes, la promesa del último trabajo que lo liberaría de su materialidad corpórea. Recostado en su catre en la buhardilla del edificio Nutibara, Ludwan meditaba, no lograba conciliar el sueño. Tomo el teléfono y envío un mensaje a su jefe: <>. Luego busco en la agenda y contacto a Hermes.– cavare, espero que no sea otro de tus trucos – al otro lado de la línea Hermes respondió – eres el mejor cavando, confía en mi buen RatBone, te lo garantizo –. El trato ya estaba hecho, esperaba no ser interceptado por algún juez antioxidante o verdugo laxante en su camino, seria el fin de su excursión. Los primeros destellos de sol, cubiertos por una purulenta y acuarelada capa gris, anunciaban el comienzo de su travesía, Hermes27 lo había citado en la calle de los brujos, el único lugar que trataban con neurociencia negra, eran los únicos que podían recuperar los conductos y la conexión neuronal, Ludwan podía perder su amado implante neurovisual, pero acceder de nuevo al ciberespacio lo valía.


Ludwan tomo el primer taxi que cruzo la avenida, anuncio su destino y entrego una vieja tarjeta de trasbordo que habían dejado debajo de su puerta. Minutos después noto que el vehiculo no tomaba el destino indicado. – disculpe – expreso Ludwan un tanto aterrado – por que no toma la sexta, es la mejor ruta para llegar a la calle de los brujos –. El conductor no manifestó respuesta alguna y lanzo una mirada desafiante por el espejo retrovisor, por el contrario acelero mas y activo los seguros; un enrarecido aire comenzó a brotar del techo, Ludwan sentía como perdía la consciencia, todo se fundía a negro.   

viernes, 8 de enero de 2016

Proyecto en cocción 3

EL CRISOL DE HUITACA

La escultura, hecha por Julia Merizalde Price, fue instalada para recordar el pasado indígena. 

Las oxidadas chimeneas de la Acería Tequendama se podían divisar tenuemente a pesar de la maleza que las rodeaba. Estos conductos, en siglos remotos, habían exhalado poderosas nubes metálicas de oxido, producto del llameante crisol que producía sin parar listones, uniones y peinazos para las constructoras estatales; esparciéndolas en el en el purulento aire de la modernidad postindustrial. Era un negocio rentable. Sin embargo el impacto ambiental y el descubrimiento de nuevos planetas habitables produjo un éxodo sin precedentes dejando la ciudad como un diorama de museo para ser visitado por historiadores, urbanistas y ciertos centros educativos. La poca demanda reventó la burbuja con graves consecuencias para la acería. Por mas de un siglo la antigua jungla de asfalto, conocida como Bacata, fue lentamente pereciendo a la maleza y atrayendo especies mutantes que crearon un nuevo ecosistema digno de una investigación bioquímica. No eran muy frecuentes las expediciones al Tequendama, salvo algunos colegios que enviaban a los grupos con mejor promedio, para que pudieran reconstruir su legado cultural. El costo del equipo que requería cada estudiante era una variable que impedía llevar un elevado número, solo se escogían a siete. De igual forma los servicios de transporte eran contados, muchas empresas apostaron por planes siderales y paquetes cósmicos.

Antes de emprender el viaje se realizaban pruebas en SIMEXT (simulaciones extremas), un producto cultural que empezó a sustituir la regular oferta televisiva y cinematográfica, basada en el principio de conexión sináptica patentado por un laboratorio alemán, se había convertido en un influyente renglón de la industria cultural BTR. El rotulo BTR no era otra cosa que Below The Radar o por debajo del radar,  que identificaba los trabajos marginales, que no estaban regulados por la comisión visual. Era el nuevo oro de programadoras en quiebra y sus redes virales. Al comienzo produjeron novelas ucrónicas de diversos hechos históricos del país,  también algo de distopía familiar y comedias espaciales; la cuestión es que el ecosistema visual comenzó a mutar rápidamente y el publico quería cosas diferentes: narco-mafiosos del bloque oriental, realities de medio pelo, enlatados coreanos y novelas turcas.  Eso arruinaba la poca creatividad que algún momento le había dado prestigio al medio. Pronto se dieron cuenta que los avances en programación y la tecnología sináptica permitía una nueva clase de entretenimiento mas interactivo.  Sin excepción el estudiantado preseleccionado se sometía a la prueba, solo pasaban aquellos que superaran el umbral de los 400 puntos. Uno de los puntos mas complejos de la prueba era el indicador de instinto de supervivencia, como la mayoría eran nativos burbuja, muy pocos conocían como sobrevivir ante condiciones adversas.  

– Dicen que en esa acería esta el crisol de Huitaca – expreso jovialmente Ledeo, uno de los seleccionados – he visto el folleto impreso. Fern, su incredulo compañero de cabina, refunfuño y torció los ojos en señal de escuchar una ridiculez – Mira Led – así lo llamaba – ¿Aun crees en eso que llaman leyendas? ¿acaso las clases de escepticismo racional no te han enseñado nada sobre su poca veracidad? Ledeo era un entusiasta soñador, su desbordada imaginación fue criticada por sus maestros, sin embargo sus padres lo apoyaban, el mundo siempre requería soñadores. – el carguero con destino a la tierra partirá en diez minutos por la plataforma tres – anuncio el sistema de alerta positronico. El grupo se alisto, junto con su tutor encargado, marchando ordenadamente a la plataforma. Una vez verificados los permisos, la azafata los condujo a sus asientos. Acto seguido se sentaron, colocaron los cinturones en su lugar, tomaron los cascos de realidad virtual y cada quien coloco su programa de simulación predilecto. Ledeo sintonizo el canal esotérico, gustaba de repetir los programas del reconocido investigador paranormal español Jiménez del Oso, su capítulo predilecto era el del Yeti, el gigantesco y fantástico ser que pudo ser el eslabón perdido en la evolución.  Fern por su parte coloco un episodio de la mítica serie cosmos, obra del reconocido científico Carl Sagan, famoso por su obra divulgativa y la placa gráfica que llevó la sonda Pionner en su primera salida al sistema solar.


Una vez en tierra firme, el tutor dio las últimas indicaciones, esperaron el transporte a reacción en el corredor vial hacia la salida sur de Bacata, Soacha. El trayecto fue muy breve, las autopistas aéreas ahorraban costos y beneficiaban el tiempo de traslado de un lugar a otro. Ledeo no salía del asombro al ver las agrietadas calles, las paredes con graffitis, los cambuches y los viejos semáforos. Para Fern todo era igual. – por favor colóquense su equipo de respiración y los guantes de teflón – dijo el tutor, a lo que cada uno se coloco en el orden respectivo los aditamentos. El olor era insoportable, una combinación de sales minerales, químicos y óxidos, que sin las caretas producía la muerte por afección pulmonar. El transporte poco a poco se aproximaba a su destino. El conductor llamo discretamente al tutor – mire, para nadie es un secreto que esa acería esta embrujada ¿me explico? Hay espantos y los pocos que han venido no salen bien librados, no deje que ninguno del grupo se separe, es mi consejo – volvió la vista al panorámico reforzado y el panel de control. – seguiré su consejo – respondió el tutor. La puerta de tugsteno se abrió permitiendo el descenso del grupo. Ledeo lanzo una retadora mirada a Fern, quien respondió con un gesto afirmativo. Ambos serian pioneros de una expedición sin retorno, ambos sabían que la combinación de escepticismo y confianza serian la brújula que los guiaría hacia el crisol de la rebelde diosa Huitaca, magno artilugio de magnético encanto que los podía transportar en el espacio-tiempo y al fin comprobar que lo que les habían enseñado era solo un error de la matriz educativa.

lunes, 4 de enero de 2016

Proyecto en cocción 2

ASTRAL VERB

El enrarecido aire, mezcla de smog y aguas turbias, penetraba las rendijas de ventilación del aerodeslizador. Silik Grubert, agente de cibercrimenes, había recibido su pedido: un vaso de 12 onzas de expreso americano. Probo un sorbo para determinar su sabor. Sobre el panel de control del aerodeslizador tenia una moleskine negra y un estilógrafo desechable, prefería el papel antes que la pantalla. Había garabateado algunas notas en la página correspondiente a lo que parecía un seguimiento de caso, que inicio el 5 de diciembre. Soltó el estilógrafo y alzo la mirada para contemplar los alrededores del complejo industrial: enormes chimeneas, ladrillo, cemento y graffitis tachados. Volvió a las notas y una de ellas, en un post-it amarillo llamo su atención: Krampus. Grubert se especializó en malwares, sofware malicioso, cuyos daños afectaban a los consorcios y multinacionales de tecnología aplicada. Desde el reporte de 2008 de la Symantec Corp, el ritmo de crecimiento de estos malware superaban las aplicaciones legitimas. El primer caso de Grubert, Dambala, fue un malware que afecto las unidades móviles de la policía y libero un gran número de reos, entre ellos azabaches y calacas, de la prisión estatal, tras años de seguimiento detecto la fuente, el pin de su creador, un hacker creyente de la religión vudú.

Hacia unos cuantos días recibió una asignación particular, el jefe de departamento de ciberseguridad había anotado el post-it, le paso un folio lleno de registros e incursiones de este malware reportado como k1ampu5, no era cualquier clase de malware aficionado, según la descripción era una perfecta combinación de rootkits y spywares que se infiltraban sin ser detectados por sistemas operativos convencionales. En otra de las hojas del archivo estaba una tabla de datos, algunas con resaltador, que mostraba las victimas potenciales de k1ampu5. Tomo otro sorbo del expreso, tecleo el monitor táctil del panel de instrumentos, abrió su lista de contactos hasta encontrar el registro del azabache infiltrado Astral Verb. – hola habla verb astral, es tu turno, deja tu solicitud – jamás contestaba, sabia que podían triangular su señal en cuestión de segundos, lo de las películas policiales cayo en desuso, tres minutos era una eternidad. – habla Silik, tengo los reportes de ataque del k1ampu5, es un buen canje para obtener mas información sobre 5an_n1c0la5, no hay mucho tiempo, la oferta expira en dos horas – colgó, tomo los últimos sorbos del expreso, encendió el aerodeslizador y tomo la autopista aérea noroeste.

– nuevo mensaje – advirtió el notificador del dispmov de Astral Verb. Conecto el dispositivo a una línea segura, una suerte de inhibidor de rastreo, tomaba las medidas necesarias para que no fuese interceptado. Verb escucho el mensaje – Silik quiere negociar – miro hacia la holopantalla de su despacho en la que se proyectaba el noticiero, al parecer un equipo de infiltración, hizo un allanamiento a las bodegas cercanas a su área. – tomo su dispmov y envió una respuesta a Silik – tenemos un trato, nos vemos cerca de los túneles en media hora – apago el aparato y se dispuso a salir. Astral Verb  forjo su reputación de azabache traficando software de intrusión y malwares. Comenzó como un seguidor del clan de legba y el barón samedi que se atrincheraban en el tétrico sector de San José. Cuando fueron perseguidos Verb abrió una nueva secta que invocaba entidades nórdicas, para finalmente perfilarse en demonios cibernéticos. Los expertos no daban fe de sus rituales ciberchamanicos, ante la incredulidad y el escepticismo se refugio en los sótanos de San Vitoco para crear su propio clan. No cualquiera puede tratar con los azabaches, su precio puede oscilar desde unos cuantos dólares negros hasta partes del cuerpo, en especial los dientes: premolares, muelas del juicio y colmillos.   

Silik aterrizo en la intersección de la Jiménez con séptima. Al decender del aerodeslizador noto un cambio en el aire, no estaba tan turbio, se sentía mas ligero. Miró en todas las direcciones asegurando que nadie estuviese observando, sin embargo también activo el radar térmico de sus lentes, solo noto un par de indigentes.  Los túneles estaban adornados por murales callejeros de renombrados artistas como lescivo, toxicomano y guache; en cuanto al mobiliario parecía haber sido sacado de un catalogo de diseño suizo. Habían pantallas holográficas que proyectaban infomerciales del conglomerado KFK, el mayor proveedor de artículos y servicios que reemplazo a los consorcios españoles y americanos.


– No hacia mucho que k1ampu5 se expandió rápidamente – era la voz grave de Verb – todo sistema que infiltra cae como piezas de domino – Verb se acerco pausadamente. – se nota que estas en apuros eh – le respondió Silik con tono satírico – aquí tienes toda la información, parece un trabajo de Tech-bridge, su algoritmo parece encriptado base ocho. La notación del k1ampu5 vulneraba  las defensas de cualquier sistema hasta fragmentarlas sin ser detectado.  Verb tomo el folio que le paso Silik, lo miro por encima, – quieres información 5an N1c01á5 ¿verdad?, el trato es que usare el krampus y si funciona te entregare en un archivo encriptado lo que quieres – saco su pipa e inhaló fugazmente – es simple, tus amigos polis me tienen cercado, inserto el krampus, cae la red y podré operar por un par de días, si resulta todo se te entregara acorde al plan.  Verb quería imponer a Los azabaches sobre los llaneros y calacas; los clanes mas fuertes de SanVitoco, querían tomar el control de la zona y para eso requería invocar fuerzas cibernéticas ocultas, Verb sabia que jugaba con algo mas fuerte que el fuego, jugaba con fuerzas poderosas que solo responden a su libre albedrío.  

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Proyecto en cocción

RIFT

El calibrador holográfico ubicado a la salida del terminal aun no daba la señal al aerotransporte para el ingreso. Rift, así se hacia llamar en el feudo virtual, saco su dimov y se engancho a la red mas cercana, buscaba afanosamente el router para infiltrarse y derribar el firewall. Unos segundos de espera y el pin apareció, luego fue cuestión de ingresar el código de encriptación, una vez dentro del calibrador reviso los datos y apresuro a emitir la señal. A pesar de los muchos intentos de las compañías por naturalizar su acústica, la voz se seguía sintiendo metálica y fragmentada.
– No hay mucho que ver por estos parajes – resoplo el conductor, un cuarentón pasado de kilos y con peinado de cantante de genero urbano – Hace mucho que no vienen visitantes de la zona periférica, ¿oiga, usted no será uno de esos recolectores o simplemente intenta buscar fortuna en el mercado negro de simuladores extremos? –  su risa le asemejaba a esos anuncios de lechona del popular sector de la 27 sur.
– Ni lo uno, ni lo otro – respondió Rift con un dejo – debería salir de una buena vez  para que no nos arrebaten el ingreso ¿no lo cree? – Dicho esto se ajusto el cinturón y miro por la pequeña ventana la panorámica de la ciudad.

Tras unos minutos mas de espera al fin el aerotransporte alzo vuelo, en tan solo una fracción de segundos alcanzó los tres mil metros de altura, una vez en posición los rotores giraron y comenzó a avanzar a través de la densa capa de smog que semejaba una turbia acuarela. Rift no paraba de ver ese enjambre de calles que semejaban a los canales de circuitos de una tarjeta madre. No había mucho trafico, eran pocos los que venían a la ciudad, en especial después de aquel incidente que se convirtió en el festín de noticieros y agencias a nivel global.  ­– Cuanto desperdicio – pensó – los aerotransportes y calibradores no cambian, pretenden mantener unas costumbres anacrónicas en un entorno que ya no las aprecia – se sentía ansioso, cada segundo era relevante, algunos los usan para espiar personas, muy pocos logran hackear el tiempo mismo y usarlo en beneficio propio.

Tras una hora de viaje, antes de bajar a la plataforma de arribo, consideró la necesidad de verificar la transferencia. Saco su dimov de nuevo y verifico el alcance de red. Ingreso al app del banco suizo y este emitió un número, su cara rebosaba satisfacción. Se dirigió a la sala de espera occidental y se sentó cansinamente en una de las silla de cuerina y tallados florales barrocos. Dirigió su mirada a la pantalla, emitían una repetición del primer episodio de un viejo serial animado, el superagente cobra, le traía buenos recuerdos. Siempre soñó con ser un pirata espacial, tener una hermosa copiloto y saquear tesoros; quizás en parte si cumplió su sueño al ser un pirata informático, faltaba la copiloto y detectar el botín informático a saquear. El espacio para los comerciales era tedioso, la regulación de las autoridades de televisión exigía que fuesen solo quince minutos, pero en algunos canales podía llegar a cuarenta minutos, eso le molestaba, sobre todo desde el ingreso del software simplificado OCL, un paquete creado por neurohackers de la zona baldía del Bridge-Tech del distrito industrial de la extinta Puente Aranda.

Para no caer en el tedio de escuchar la estación radial del lugar decidió sacar su reproductor estereoscópico. Coloco cuidadosamente los digi-nodos a la altura de la sien y comenzó a deslizar sus pupilas por las frecuencias hasta encontrar la emisora sub-estatal. Lo particular de esta emisora es que transmitía con el protocolo BTR (Below The Radar) lo que permitía contenidos mas robustos y relevantes divergentes a la tendencia del mainstream impuesta por el ministerio cultural. Su reloj bio-quántico emitió un impulso que llegaba a su tallo cerebral informando que eran las cinco de la tarde, era el momento de Julius Hertz, el más celebre locutor BTR de la estación. Hertz tenia un registro acústico único, juvenil y refrescante, que tranquilizaba los neurosensores de Rift, en los contenidos anunciados por Hertz llamo su atención, tanto así que se aisló por un momento de si para concentrarse. Hablaba de un músico prodigio de 15 años de edad que interpretaría, para la colonia europea asentada en la estación lunar, una partitura estereoscópica de Rachmaninov, no ha habido registro alguno que supere la capacidad nemotécnica y precisión de este músico. Cuando volvió en si levanto la mirada a la pantalla, estaban en la escena en la que cobra descubre su psicoarma, una revelación de que su sueño era una memoria residual. Rift bajo la mirada y notó que su contacto ya habia llegado.

– Fue hace mucho tiempo – infirio el contacto –  ¿recuerdas los tiempos en que aun existían las verbenas populares, la bochornosa y apabullante atmosfera de neon, orin y cerveza mezcladas con esa irritante música popular?, miro de un lado a otro en busca de topos o vigias, el contacto saco de su bolsillo una tarjeta, siguió hablando – justo en el corazón de aquel parque de pueblo, estaba ese pequeño y precario stand, que no tenia mas de un metro sesenta centímetros de altura, tenia un viejo monitor de plasma y una cpu con Intel dual core y tarjeta de gráficos de sexta generación, y el gancho, ¿recuerdas el gancho? El que sostenía el visor Oculus – un alerta de mensaje de texto paro su monologo, era Orf, verificaba si se había hecho el negocio.  Rift recordó ese momento en el que uso el casco, su percepción se expandió, su mente podía ir mas allá de los limites que le imponía la carne, el miedo y la angustia se desvanecían; flotaba livianamente por el entorno, una nueva realidad se abría a sus pies, aunque el lapso de uso fue muy breve le mostró que si liberaba su mente ya no tendría restricciones.

Rift fue su primera opción al momento de ingresar su registro en los records del juego, el nombre derivo de aquella canción de la banda Phish, una ecléctica colección de ritmos americanos en la que el tema principal era la ruptura amorosa, un amigo le compartió el sencillo, nada volvería a estar en su lugar.  Harto de la predecibles que eran los videojuegos decidió ir mas allá e infiltrarse en servidores y bancos de datos. La agencia Van Eck comenzó a seguir sus pasos. Cuando conoció el cifrado solitario, el pontifex, el algoritmo criptográfico desarrollado por Bruce Schneir ejecutado mediante una baraja de cartas, su nivel y agilidad mejoraron notoriamente. Sobrevive trabajando para corporaciones como especialista en maniobras de infiltración de servidores y protocolos de acceso. Con dichos ingresos garantiza su pasatiempo: colectar errores de software, Bugs de ultima generación.

– Sabias que era un nicho de mercado reciente – volvió a hablar el contacto – su permanente crecimiento ha llamado la atención de varios conglomerados – el contacto se levanto de la silla y giro su cuello para dar una ultima frase – cuídate de ellos Rift, puede que te rompan mas que el corazón – Rift miro al techo, recogió sus cosas y salio a la salida norte. El contacto parecía un neurohacker, un extinto clan que operaba en lo que llamaban San Victorino, su especialidad era el comercio de codecs y pines para dimovs bloqueados, allí también estaban los cirujanos azabaches, implantadores de memorias residuales y tarjetas de identificación sensorial. Además de los azabaches estaban los bossale, ciberchamanes neurovudú, capaces de invocar loa cibernéticos que potencian los chips de personalidad. Sin embargo no era fácil encontrarlos en especial a Astral Verb, el mejor de los ciberchamanes y el único capaz de ejecutar dicha maniobra.