lunes, 23 de mayo de 2016

PROYECTO EN COCCIÓN 5

SEDUCCIÓN DESINTEGRADA

La experiencia nos enseña que en la percepción visual existe una discrepancia entre la realidad física y psíquica.
Joseph Albers
Quitarle al objeto su envoltura, demoler el aura, es signatura de una percepción cuya sensibilidad para lo homogéneo crece tanto en el mundo que, a través de la reproducción, lo localiza hasta en lo irrepetible.

Walter Benjamin



Fue la noticia del momento. Todos los diarios e informativos ofrecían un explicito cubrimiento de aquel insólito incidente. En muchos años de uso no se había reportado un incidente de tal magnitud en la alucinación consensual. Muy pronto se convertiría en una huella perene en el imaginario de millones de usuarios del software de inmersión compartida. En aquel entorno todos vivían inmersos en seguir su rutina, ninguno deseaba alterar su código de programación aunque fuese una línea, subsistían conformes con su vida virtual. El software de inmersión colectiva o SIC se había convertido en una condición de posibilidad para aquellos que aspiraban a albo mejor que el mundo real. No era sencillo ingresar, tampoco era económico, pero para muchos valía la pena. Normalmente los recién llegados al SIC debían resolver las pruebas de empatia y el test psicotécnico de rigor; esto para asegurarse que no fuese algún software de intrusión o un malware de última generación. Una vez aprobados los test, el nuevo avatar era asignado acorde a la información brindada en las bases de datos. Tras verificar la información era conducido a una aséptica habitación blanca, lo preparaban en una camilla háptica y luego el escáner chequeaba que todo estuviese en orden - ya se habían presentado casos en los que transportaban algún bugg o troyano que pudiese infectar el sistema. Tras superar todos los exámenes y pruebas de rutina el avatar recibía una identidad, esta se solapaba con su perfil fusionándose a tal grado que solo quedaba un pequeño residuo de su verdadera identidad. Era como si se sometiera a una lobotomía voluntaria, cada recién llegado lo sabia, se le informaba antes de hacer todo el papeleo, querían escapar de sus decepcionantes vidas.

Aquella mañana el lugar estaba atestado de drones periodísticos de varios canales, era como ver un circulo de buitres sobre la carne muerta. Allí llegaron Cruz y Medina, especialistas en cibercrimenes a inspeccionar. Al llegar todo estaba acordonado, como en las viejas series policíacas, y un oficial los recibió sosteniendo su pad de notas. Tanto Cruz como Medina sacaron sus dipmov y exhibieron sus placas digitales. Una vez el oficial corroboro la información, procedió a rendir informe.
 - un avatar resulto asesinado en su cubículo de inmersión, al parecer el incidente ocurrió hace unas dos horas según los meta-datos - expreso el agente con tono monocromo
- testigos? - pregunto cruz sin dejar de ver a su alrededor.
- ninguno señor, en este momento los expertos audiovisuales están extrayendo frames de la caja negra del cubículo, la explosión afecto gran parte del tecno-núcleo y ha dificultado el proceso de extracción- sostuvo el oficial
- manténganos informados oficial, aquí esta mi holotarjeta, el QR lo llevara a mi portal de atención - indico Cruz al tiempo que le entregaba la holotarjeta con diseño retro al oficial. Acto seguido decidieron inspeccionar.

Ingresaron a la escena del crimen. Por fortuna aun no la habían alterado, el desorden seguía en su sitio: prendas por doquier, libros de criptografía y calculo dispersos en el suelo, algunos cartuchos de cine y unas revistas ilustradas.  Cruz se aproximo a la victima, el protocolo de programación retenía los datos de una proyección residual lo suficiente para que pudiesen hacer su inspección, además no despedía olores fétidos mas allá de el aroma a chip quemado. A primera vista parecía que el ataque fuere perpetrado por una nueva cepa de bugg que infectaba la red neuronal.  Cruz seguía observando y por las fisuras la sobrecarga al sistema superaba los niveles de tolerancia y producía un fulminante ataque al cortex. Había que apresurarse puesto que se pixelaba gradualmente. Cruz saco de nuevo su dipmov y activo la aplicación de notas, abrió un nuevo archivo e ingreso un registro de voz: - toda la región craneal se desmoronaba permitiendo ver la maya poligonal con la que fue construido, lucia la apariencia de un modelado en rhino - pauso el registro. Algunos nodos en verde y unas cuantas líneas de vector le rebelaron a Cruz el punto final del trayecto que hizo el bugg antes de la tragedia. Medina saco su dipmov, ingreso la clave y fue directo a la aplicación demográfica. Al tomar una foto del sujeto, la aplicación ingreso a las bases de datos de SIC y lo encontró. El sujeto respondía al nombre de Bruno Leyton, sin embargo al ver los metadatos Leyton fue la piel asignada a un hacker corporativo cuyo alias era wint3ermud.

- Esto no es un trabajo de aficionado - indico Cruz.
- Parece obra de algún azabach3, son los únicos que podrían ingresar buggs o malwares sin ser detectados por los drones de seguridad, además encontré esto- Medina le extendió a Cruz un pedazo de papel inteligente y en el aun estaba un fragmento del letrero de m3fist0, uno de los ciberchamanes mas populares de San Vitoco.
- Antes de especular creo que debemos visitar al departamento de simulaciones, tal vez Max nos ayude a ver otros indicios - dicho esto Cruz y Medina salieron del lugar y se dirigieron a su unidad de transporte asignada.

El proyecto SIC comenzó como parte de un programa asignado a la universidad estatal de Surmendigo. Varios programadores, arquitectos, artistas y diseñadores participaron en su ejecución. Las aplicaciones inmersivas se habían convertido en el renglón primario de la economía de NuBacata, eran varios los proveedores que ofrecían sus servicios al mejor postor, algunos incluso se dedicaron a desarrollar películas inmersivas que eran altamente apetecidas, en especial las de acción y porno. Teniendo este precedente el gobierno había asignado un pequeño capital, que muy pronto se vio nutrido por la industria privada en una iniciativa por impulsar este campo. Las empresas locales habían desaparecido, para el regente de turno era mas viable el modelo de concesiones y administrar franquicias. Para ese momento existían dos empresas en pugna por hacerse a todo el control de la ciudad. Por un lado estaba el grupo MÜLL, un conglomerado privado que adquirió las prestadoras de energía y acueducto lo que le permitió tomar parte del mercado de productos lácteos también. Por el otro estaba la multinacional STARSHIP, un consorcio chino-americano que había adquirido la mayoría de pequeñas empresas de telecomunicación y redes, que de inmediato se posiciono como el proveedor mayoritario de servicios de comunicación e información para NuBacata. Por ende los usuarios de SIC debían ser suscriptores del paquete de datos STARSHIP.

Los protocolos de seguridad de SIC tenían un alto nivel de encriptación basados en el algoritmo pontifex, eso lo hacia altamente seguro frente a la intrusión de cortahielos y otras amenazas. Sin embargo los ingenieros y programadores dejan sin querer algunos fallos en el sistema que, en esencia, debían ir reparando. Estos fallos eran muy pequeños, sin embargo los gusanos y troyanos de segunda generación ya se habían filtrado por ellas. El consejo directivo de SIC unió esfuerzos y creo una especie de escuadrón de elite que resulto útil al comienzo: los Oni Roh. Armados hasta los dientes esta unidad vigilaba custodiaba los firewalls de SIC, sin embargo no estaban preparados para el fantasma en la maquina que merodeaba en lo mas profundo del código fuente.

Cruz y Medina llegaron a la jefatura, aterrizaron en la azotea y enfilaron hacia la sala de simulaciones. Hace seis años la policía recibió con entusiasmo una sala con equipos de inmersión de ultima tecnología para realizar recreaciones de incidentes que iban desde un robo hasta un accidente. Los primeros tres años los programadores y modeladores 3d alimentaron la base de datos a tal grado que se disponía la ciudad entera con lujo de detalles. Los investigadores tocaron a la puerta de MAX, el jefe de simulación asignado.
- saludos MAX, requerimos de vuestra ayuda - dijo Cruz con un parsimonioso gesto de sus manos imitando el saludo real.
- Agente Cruz, vaya sorpresa, siempre es bueno ver humanos en el foso - replico con una picara sonrisa.
- bien MAX, esta es la solicitud, ya fue aprobada por el jefe - saco de su gabán un papel inteligente en el que se podía leer la información firmada por Golvanov, el jefe del comando.
- caballeros, tomen asiento. Denme unos quince minutos mientras ingreso los datos a registro, les brindaría café pero hace años que no me renuevan el suministro - dicho esto MAX se dirigió a la holopantalla principal y comenzó a digitar los datos y a calibrar la simulación para tres usuarios. Era muy importante cargar todos los detalles, cualquier fallo podía dejar a los internautas con un grave derrame cerebral.

Tras unos veinte minutos de espera MAX regresó. - señores estamos listos para la pastilla roja? - con un gesto de su mano indico el camino a los investigadores, quienes haciendo caso se dirigieron a la zona de inmersión. Se colocaron los aditamentos de rigor. Cruz se hecho la bendición a lo que sus compañeros hicieron caso omiso y sin mas diez segundos después ya estaban en la escena del crimen 24 horas antes del suceso. Al ingresar en la simulación los navegantes asumen pieles diferentes que no interfieren con la simulación, incluso no podían expresar diálogos autónomos, debían seguir el guión que les brindaba el anotador virtual. Los trajes permitían trasladar toda la información necesaria para la inmersión: temperatura, estimulación neuronal y sensación de gravedad. Costaba algo de trabajo los primeros cinco minutos, luego de eso el acople era perfecto.

La gélida corriente dieléctrica envolvía el denso y atiborrado ambiente de purulento smog que penetraba hasta los huesos. Bruno Leyton llevaba una modesta vida como comerciante de neuropartes electrónicas on-line y programador aficionado de aplicaciones. Desde su buhardilla observaba como el vapor de las vetustas chimeneas cubría las desoladas calles del distrito comercial de Nigtai ­– el gran mercado de importaciones y exportaciones de nanotecnología china – controlado por los cyberchamanes. A pesar de tan yermas condiciones Bruno seguía el curso de su habitual rutina. Su despertador empático había sonado sin falta a las 5:20 de la madrugada. Al abrir sus ojos logró ver a través de la pequeña claraboya como la grisácea polución le daba su oxidado toque al amanecer. Se levanto con algo de esfuerzo, no había logrado conciliar el sueño tras el error del portal de liquidación de salud prepagada. Se froto los ojos y acto seguido se dirigió a la cocina para activar la cafetera pod y tomarse su dosis de cafeína, no podía empezar sin su elixir de dioses. mientras esperaba a que hirviera activo la holopantalla ultraplana para ver el informativo de la mañana. Su contenido no ofrecía nada nuevo: los mismos índices de vandalismo, accidentes, protestas y los videos virales que hicieron tendencia el día anterior.

Un click le indico que su dosis ya estaba lista. Se sirvió un poco en su mug, bebió unos cuantos sorbos y se sentó en la vieja poltrona. Al terminar su dosis  se levanto e inicio su cotidiana rutina de calentamiento: estiro los brazos, piernas y espalda. ya preparado se coloco su traje háptico de tercera generación, luego los guantes sensoriales y el casco de inmersión. Leyton vivía inmerso 24-7 en el SIC, por ende quería una interfaz sigilosa y eso requería mucha pasta. La mayoría de sus ingresos provenía de sus servicios a pequeñas agencias de seguridad informática, sobre todo blindar los servidores y evitar a toda costa el ingreso de un malware o bugg indeseado. La nueva infraestructura de red ofrecida por STARSHIP, además de su moderno equipo de inmersión, le brindaba a Leyton la posibilidad de trabajar desde casa, bueno, si a ese claustrofóbico habitáculo le podía llamar así. El hiperventilador de la holoconsola destilaba una agradable corriente eléctrica que anunciaba el inicio del protocolo de activación. Ingreso su clave de acceso y paulatinamente su entorno comenzó a desdibujarse para convertirse en un espacioso  bunker. La decoración era exactamente igual al refugio del buho nocturno del comic de Watchmen. Tras unos segundos de acople se pudo acomodar para atender las solicitudes y novedades del dia.

Cruz, Medina y Maxx seguían de cerca cada movimiento como espectros, la simulación estaba programada para solo ver, no tocar. Cruz tomaba en cuenta cada detalle con la ventana de multiangulos.

Leyton reviso los incomings que estaban en su buzón electrónico, chequeo los perfiles activos de sus clientes y la mercancía solicitada, las novedades de nómina y tras la última mirada a los titulares de PROSUMER realizo los pedidos a su proveedor en Shangai y Osaka. Tras una hora de inmersión en su taller apareció la ventana de mensajes instantáneos. Noto un mensaje de STARSHIP DREAMS, una nueva filial de STARSHIP enfocada en software de inmersión y simulaciones interactivas. La regulación de los navegadores evitaba la publicidad spam, eso quería decir que el mensaje fue enviado directamente como si hubiese sido seleccionado. Sin perder tiempo abrió el mensaje.

Starship Dreams inc.

Dirigido a:
BRUNO LEYTON
Analista de seguridad de Kerberos s.a.

Asunto: prueba de reclasificación

Fecha: 12/05/2023

Estimado señor Leyton, el motivo de este comunicado es para anunciarle que su solicitud, recibida hace unos meses, fue aprobada por el concejo. Por lo tanto lo citamos al aula virtual privada en la que se le practicaran las pruebas y test de reclasificación para poder cambiar su piel y asignación SIC 2S47/2. Esperamos su respuesta a la mayor brevedad posible. Cordialmente

STARSHIP DREAMS
Sector 2g/ NeoBacatá 2023

Las oxidadas chimeneas emanaban el sudor vaporizado de los purulentos operarios. El timbre, que anunciaba el cambio de turno, sonó sin contratiempo alguno. Leyton apago su terminal y se dirigió meditativo hacia el viejo café cercano al pasaje comercial de esotéricos.  Al llegar allí se sentó en la barra, pidió unas cuantas frías que lo ayudaran a pensar en el contenido de aquella carta. Sonaba tentador el hecho de ser reclasificado, pero al mismo tiempo la angustia le embargaba, pues sabía lo que le vendría cuesta arriba: mas responsabilidad, menos ingresos, llenar reportes y rendir cuentas a fin de mes – además de los parafiscales de rigor – detalles que ponen a dudar a cualquiera. Iba por la segunda cuando alguien se acerco sigilosamente y toco el hombro de Leyton.  

Inesperadamente la simulación falló. Maxx, Cruz y Medina quedaron fuera, como si hubiesen cortado la señal del servidor. De inmediato Maxx reviso ambos servidores del simulador, como era de esperarse el intruso cubrió muy bien su rastro: sin huellas, sin historial de navegación y el código fuente no sufrió mayor modificación. La sensación de angustiante incertidumbre recorrió sus venas, el perpetrador conocía muy bien el sistema, estaba un paso delante de sus oponentes, la partida ya había comenzado.


miércoles, 18 de mayo de 2016

¿Listo jugador? inserta el marcapaginas


"Vamos, chico. No puedes creerte todo lo que lees. – Soltó una carcajada –. 
Ogden Morrow en coversación con Parzival

No hay mejor manera de definir esta obra que decir que es una muestra de la cultura popular elevada a forma literaria. Inicie a leer esta obra por recomendación de un gran amigo y colega que me dijo: “si le gustan los videojuegos le va a encantar”. Fui a la librería mas cercana y aprovechando que había descuento del 20% por la feria del libro me hice a un ejemplar de Ready Player One, el “best seller silencioso” de Ernest Cline.



Sin agüero comencé a leerla y quede enganchado. Su fluida prosa, las referencias a la cultura pop ochentera: películas, discos, cómics, novelas y videojuegos; me permitieron entrar en una alta inmersión de la historia. Sus personajes rinden tributo a esa lógica narrativa de las series clásicas, incluso hasta sus ambientes y lugares de encuentro. Cline denota un alto acervo en lo que respecta a la ciencia ficción. Su novela construye un periplo ejemplar por las influencias narrativas de Gibson, Vonnegut, Stephenson, Orwell, Dick y Tolkien; por mencionar a los que tengo mas presentes. Precisamente esa combinación de tecnología y magia presente en algunos pasajes me pareció un recurso que armoniza la obra.



Sin duda no había momento mas placido que el seguirla leyendo, incluso le colocaba una alarma a mi reloj para que me diera la “patada” que me regresara a la realidad. Es muy recomendada, en especial a aquellos que crecieron o conocen la década de los ochenta. De igual manera cada referencia motiva a ser consultada en youtube. Otro aspecto de Cline es el desarrollo tecnológico que imprime a las consolas de inmersión que superan a las cajas de empatia dickeanas y las holoconsolas gibsonianas, así mismo la condición que se explora en cada personaje.


Solo me resta exponer en esta breve reseña que Cline ya expone la dirección que tomara, al menos, una parte de obras de ficción: la hiperrrealidad inmersiva.  





martes, 22 de marzo de 2016

EDITOTIAL 60

A mi buzón de correo llego un paquete firmado por El Doctor. Lo deje sobre otros paquetes acumulados y no le di importancia. Días después decidí organizar y hacer limpieza general por año nuevo y apareció de nuevo dicho sobre. Me intrigo ver la fecha: 20 de abril 2026. Picado por la curiosidad lo abrí y encontré lo siguiente: algunas fichas informativas, diagramas médicos, fotos de referencia y un casete de cinta magnetofónica. Las coordenadas del remitente son inciertas, pese a esto confío en la veracidad de su contenido, por ende decidí hacer la edición especial sobre este contenido y celebrar de paso seis años de continua actividad. Sin mas preámbulos luego de ser decodificada la cinta transcribo aquí su contenido: 

Siendo el 19 de abril de 2026 hago este registro magnetofonico que espero llegue a buen termino. El tiempo apremia, la verdad no me queda mucho por cierto. Lo que sucede a mi alrededor es incierto, siento que no estoy en mi universo por así decirlo. Aun no lo comprendo del todo, me cuesta admitir que soy producto de la imaginación de un aficionado a la ciencia ficción. No recuerdo como vine a dar a esta realidad paralela, ni siquiera se donde quedo mi transporte espacio-temporal, tampoco tengo idea de donde esta mi última compañera de viaje.

Estoy sentado en un café cercano a la Broadcasting House, hogar de la British Broadcasting Corporation, el lugar donde se origino mi show. Según este arcaico mapa de Londres, esta cerca de Portland Place y Langham Place ¿no creó haberla visto antes en mis visitas a la ciudad? Las personas que pasan se me quedan mirando atónitas, ¿acaso tengo alguna deformidad o soy un Weeping Angel o un Dalek acaso? Bueno, no debo dispersarme. Hice algunas observaciones antes de llegar a este lugar, primero camine hacia una librería que exhibía viejos libros de ciencia ficción. Allí pude ver algunos sobre mi y otros viajeros del tiempo, también ví a mi viejo amigo el gran H.G. Wells. En un olvidado anaquel vi algo que llamo mi atención: un viejo zine que hablaba de Wells. Cuando pregunte al dueño por su procedencia, me indico que provenía de tierras sudamericanas. En el mismo anaquel vi otro ejemplar dedicado a un tal Dr Brown, el también tenia una maquina del tiempo – no tan sofisticada como la mía – que usaba vieja tecnología nuclear y uranio – en nuestro planeta, Gallifrey, se consigue en grandes reservas.

Según examine en algunas revistas del fandom fue Sydney Newman. Newman sugirió la idea a la BBC de un show basado en ciencia ficción hacia 1962 –acorde a la cronología terrestre – idea a la cual se sumaron Donald Wilson, Anthony Coburn, David Whitaker y la productora Verity Lambert. Memorice el documental sobre como hicieron mi primer episodio, no pensé que en mi primera apariencia fuese tan viejo. Para los terrícolas hacer productos culturales diferentes significa no siempre tener acceso a un amplio presupuesto, por ende mi serie fue hecha literalmente, usando una expresión latina, “con las uñas”. Millones me vieron en Noviembre de 1963, tuvieron que retransmitir el episodio a causa de un apagón general.  El episodio se titulo “Una niña sobrenatural”, en el se puede ver mi transporte oculto en un viejo deposito al cual llegan un par de profesores siguiendo el rastro de mi nieta. La verdad, según los fragmentos que aparecen en mi mente, yo solo quería huir de Rassilon y los Time Lords, robe la T.A.R.D.I.S y aquella niña de Arcadia se ofreció acompañarme.

Ahora que lo pienso recuerdo haber hablado con Newman, el fue quien me auxilio cuando llegue al planeta. Me llevo a su casa y me dejo descansar en su despacho. Durante días me preguntaba aspectos de mi vida en Gallifrey, los Time Lords, la gran guerra con los Daleks, Los Cybermens y otras curiosidades. No me agradaba mucho el asunto, pero fue el único registro que quedo de mis primeros años. La imaginación de sus escritores es muy alta y creativa, sobre todo cuando hubo que cambiar al interprete del Doctor, allí surgió la regeneración. Yo cambio mi apariencia y rejuvenezco un poco en dicho proceso – aunque a veces suele revertirse –  para eludir a la muerte, es una suerte de inmortalidad limitada, si, solo puedo regenerar 12 veces. Con cada regeneración una parte de mi memoria queda oculta, puedo recordar algunas cosas y otras no.

Es por ello que localice las coordenadas de ese joven editor del zine de Wells para que edite de la mejor forma el material que le suministro en este sobre sellado. Hay unos diagramas sobre mi anatomía, la regeneración, algunas de mis regeneraciones – las pocas que almacené –, también algunos datos sobre la T.A.R.D.I.S, mis artilugios esenciales, datos del show que pude ver por mi propia cuenta y un listado de villanos, ah, y también un listado de episodios que recomiendo plenamente. Ya es hora, recuerdo lo que le dije a Susan: “Un día volveré … si, un día volveré. Hasta entonces, no debe haber nada de qué lamentarse, sin lágrimas ni ansiedades. Sólo tienes que seguir adelante en todas tus creencias, y comprobar que yo no me he equivocado en las mías”. Hasta pronto, la cuarta dimensión aguarda.

Att

El Doctor

jueves, 3 de marzo de 2016

Editotial n 60: Cabalgando la corriente binaria

En un momento en el que los excombatientes de Vietnam se convirtieron en fichas de la onírica fabrica de celuloide  y los vaqueros cabalgaban praderas de nicotina, la realidad  y la ilusión comenzaron a resquebrajarse. Las fisuras creadas por este proceso revelan como los deseos, ilusiones y memorias trucadas que, como lo señala Larry McCaffery en su introducción del libro Storming the Reality Studio, han creado nuevas áreas de experiencia sensorial, comenzaron a alterar nuestra percepción, la relación espacio-tiempo y nuestra identidad. Parece entonces que lo real padece los síntomas de la obsolescencia programada  y nos hace mas vulnerables  a caer en la adicción a consumir y ser alienado por el espectáculo, la ilusión, la imagen trucada; por la teatralidad y la presdigitación de la era digital.

El ensayo de Timothy Leary "The cyberpunk: the individual as Reality pilot" afirma que en cada época se produce un nombre y una leyenda heroica para el fuerte y creativo individuo que explora alguna frontera del futuro, colecta y recupera nueva información, y nos ofrece una guía al gene pool hacia la próxima etapa. La coyuntura dada por la informática, la cibernética y la reflexión sobre la posmodernidad impacta notoriamente a la ciencia ficción produciendo, como efecto colateral, un nombre que designo el movimiento contracultural que agito la vetusta ciencia ficción de la edad de oro: el cyberpunk.

Algunas ediciones atrás, la 48 para ser exactos, se hablo de William Gibson, una de las figuras seminales de esa casta de individuos temerarios, creativos e innovadores. Neuromante, opera prima de Gibson, marco la pauta de esta nueva propuesta literaria. Sin duda Gibson requirió cierto bagaje literario para decantarlo en ese tejido barroco que entrelaza hackers, corporaciones, implantes, espionaje e inteligencias artificiales.

 Dicho bagaje incorpora los intrincados Cut-ups de William Burroughs, el noir de Dashiel Hammet, las líricas de Lou Reed, los implantes de Mary Shelley y la reflexión posmoderna de  Lyotard.  En este punto mi interés no esta en seguir legitimando el presente y futuro del cyberpunk, esta mas bien en su génesis, su proto-inicio. Desde Alfred Bester y su famosa Tigre, Tigre, pasando por el gran Philip K. Dick y sus sueños sobre ovejas eléctricas, ambas citadas como influencia narrativa,  estas semillas fueron germinando con John Brunner y el jinete de la onda de choque, Margaret Atwood, James Typtree, entre otros. Estos prometeos brindaron la chispa que requería la CF para revitalizarse.


martes, 19 de enero de 2016

EXPEDIENTE STARDUST


El siguiente expediente es confidencial, el gobierno británico niega tener conocimiento sobre la verdadera identidad de este ser. Por orden de una agencia encubierta suramericana reabrimos el caso. Nuestra fuente afirma que todo lo que se consigna aquí es verdadero. 

El sujeto respondía al nombre de David Robert Jones, la clínica confirma su nacimiento el 8 de enero de 1947.  Rápidamente comenzó a acoplarse a las costumbres terrestres, vivió inicialmente en los barrios de Brixton y Stockwell. Asistio al Stockwell Infants School y varios testimonios afirman que un niño prodigio y al mismo tiempo rebelde y pendenciero.

En un registro fechado de 1953  indica que su voz se adecuaba al coro de la escuela, al igual que su habilidad para tocar algunos instrumentos musicales. A los nueve años revela su habilidad para crear bailes inusuales. Parece que su padre, Haywood Shelton Jones un ejecutivo de publicidad para una ONG llamada Barnardo`s, trajo una colección de discos de vinilo de 45 revoluciones, entre los títulos se encontraba: Frankie Lymon and the tennagers, The Platters, Fats Domino, Elvis Presley y Little Richard. David al escuchar a Little Richard afirma haber “escuchado a Dios”.

Son varios folios, no me detendré mas que en los mas significativos para el caso. En lo que podríamos llamar su “etapa de incubación” David aprende a interpretar mas instrumentos: ukelele, bajo, piano, entre otros. Replica formas de baile de artistas americanos. Su inclinación por las artes lo conlleva a estudiar diseño y música, asi como también un curso de trazado y composición tipográfica. En 1962 ocurre el incidente “pupila dilatada”, se cuenta que su amigo, George Underwood, le propina un golpe en el ojo izquierdo provocando una lesión que casi le hace perder el ojo, el daño colateral afecto su percepción de profundidad y la pupila dilatada permanentemente. Underwood diseño sus primeras carátulas.

Jones ya no parecía ser un apellido adecuado para su alter ego. Recordó el nombre de un fabricante de cuchillos, Jim Bowie, ahora era David Bowie. Durante su carrera desarrollo lovecraftianamente varios alter-egos: Ziggy Stardust, Honky Dory, Aladin Sane, el duque blanco. Todos ellos implicaron sucesivas transformaciones corporales, incluso fue llamado para hacer algunas películas, entre ellas: The Man who Fell to Earth, The Hunger, Labyrint, The Prestige, por nombrar algunas. Este expediente reúne una serie de pruebas, noticias, imágenes, ilustraciones alusivas y otras rarezas que ayudaran a comprender la importancia de su mítica figura en el campo musical. Nadie podrá igualar lo que hizo y como resistió al mainstream musical.  
     

Galid Galowie, M.I.6 división alienígena, Enero de 2016

Proyecto en cocción 4

CAJA NEGRA



Las chimeneas de cremación del centro de medios muertos exhumaban los últimos vestigios de nostalgia moderna. Radio transistores y televisores habían sido sustituidos por tablets y holoproyectores, el nuevo orden exigía la erradicación del pasado. Ludwan observaba desde la ventana del transporte a reacción como el flujo de humo melancólico se fundía con el acuarelado cielo contaminado. Al bajar en la parada 45 miro su anacrónico reloj de pulsera, seis en punto, hora de su holoprograma favorito: Los jueces antioxidantes. Camino unos cuantos pasos hasta llegar al viejo café Baudelaire. Su rutinaria frecuencia lo hacia parte del lugar, acomodándose en la última silla de la barra. Con un ágil movimiento su mano toco la cien izquierda para activar el implante neurovisual de cuarta generación que había adquirido en un portal de ventas al menudeo. Sus dedos presionaban suavemente para ajustar la conexión de retina a un grado optimo.

En el episodio anterior los jueces habían dado su sentencia sobre el caso de un troyano alienígena que había infectado todas las defensas del arsenal neuronal de una inteligencia artificial clase dos. Los forenses dialecticos presentaron las pruebas, no habia marcha atrás. Los verdugos laxantes recibieron la notificación en sus agendas digitales, afilaron sus purgantes hachas con purificante extra semántico. El escenario: la corte de magistrados ubicada en el detrito de paloquemao, otrora prospero sector económico de una antigua colonia suramericana. A pesar de los glitchs de transmisión y la estática producida por la conexión a la antigua red, Ludwan disfrutaba de esa realidad inducida, lo ayudaban a escapar por un instante de su deprimente entorno.

En aquellos días ser recolector de kippel era la única forma de ganarse el pan honestamente, lamentaba su oficio, buscar y destruir cajas negras. Asi llamaban a esos dispositivos tecnologicos que se habian multiplicado insospechadamente a pesar de los controles estatales,  la cibercracia quería erradicar los vestigios de la era eléctrica. Añoraba volver a conectarse al ciberespacio, el desafortunado incidente con la multinacional HammerJudge lo inhabilito para volver a hacerlo, necesitaba un milagro si queria recuperar su vida anterior. Antes de ser Ludwan era RatBone, su reputación en los barrios bajos como agente de infiltración corporativa le habian permitido libre acceso a las arcologías de la región autónoma. RatBone, como muchos hackers, se comprendia mejor con los viejos códigos de encriptación y los malwares de intrusión que con las personas. La única persona con la que mantuvo contacto fue un cyberchaman azabache distinguido por sus técnicas de infiltración espiritual, se hacia llamar Hermes27. lo recluto para aquel trabajo que lo exilio del paraiso. Faltaban pocos minutos para finalizar el capitulo cuando la ventana emergente de video llamada saca del trance a Ludwan: Hermes27 llamando.

Ludwan sintio un escalofrio, no sabia si contestar o negarse a hacerlo. Hermes27 tenia ojos en todas partes, era imposible ocultarse. Ludwan apago el implante y activo el icono verde  – ¿asi que ahora te ganas la vida como un miserable carroñero? – reconoció su ancestral voz nativa – dime Ludwan ¿no añoras volver a la matriz?. Ludwan sintio como su piel se erizaba con la simple idea – ¿cómo me encontraste? – balbuceo. – mi buen Ludwan ¿olvidas quien soy? Nadie puede ocultarse a los ojos de Hermes27, no te quito tiempo, tengo una oferta que hacerte, puedo reinsertarte, que recuperes tu antiguo estilo de vida RatBone –.  Ludwan se reclino lo suficiente para que la tenue luz de la lámpara dejara ver su rostro. – Estoy retirado ¿no recuerdas HammerJudge? ­– Ludwan comenzaba a irritarse, era absurdo que tras años de olvido Hermes27 viniese a reclutarlo de nuevo, podía ser una trampa. – Mira, estamos en un mundo donde hay dos clases de personas: los que tienen la conexión y los que cavan. Sorpresa, eres el mejor cavando, así que necesito que penetres los servidores de un nuevo depredador corporativo, la I-Gen –.

La I-Gen se había consolidado como una de las mega corporaciones globales de genética avanzada. Uno de sus principales éxitos fue el AD-9, un androide domestico personalizado mas eficiente del mundo. Sus investigaciones en biochips e implantes que permitían libre acceso a las criptas informáticas eran altamente conocidas por los clanes periféricos del distrito 12. Era cuestión de tiempo para que alguno de ellos: azabaches, calacas, Lunytunes y llaneros; se hicieran a su mas reciente hallazgo. I-Gen anuncio la creación de un neurochip con tecnología stealth que permitía libre acceso a cualquier servidor, incluso deshabilitar cortahielos y firewalls. Quien obtuviese ese neurochip se haría a la posibilidad de conquistar y controlar el vasto mar de datos y crear inteligencias artificiales al libre albedrío.

Un torrente de imágenes cruzo la perturbada mente de Ludwan. No tenia mas opción que aceptar la oferta de Hermes, la promesa del último trabajo que lo liberaría de su materialidad corpórea. Recostado en su catre en la buhardilla del edificio Nutibara, Ludwan meditaba, no lograba conciliar el sueño. Tomo el teléfono y envío un mensaje a su jefe: <>. Luego busco en la agenda y contacto a Hermes.– cavare, espero que no sea otro de tus trucos – al otro lado de la línea Hermes respondió – eres el mejor cavando, confía en mi buen RatBone, te lo garantizo –. El trato ya estaba hecho, esperaba no ser interceptado por algún juez antioxidante o verdugo laxante en su camino, seria el fin de su excursión. Los primeros destellos de sol, cubiertos por una purulenta y acuarelada capa gris, anunciaban el comienzo de su travesía, Hermes27 lo había citado en la calle de los brujos, el único lugar que trataban con neurociencia negra, eran los únicos que podían recuperar los conductos y la conexión neuronal, Ludwan podía perder su amado implante neurovisual, pero acceder de nuevo al ciberespacio lo valía.


Ludwan tomo el primer taxi que cruzo la avenida, anuncio su destino y entrego una vieja tarjeta de trasbordo que habían dejado debajo de su puerta. Minutos después noto que el vehiculo no tomaba el destino indicado. – disculpe – expreso Ludwan un tanto aterrado – por que no toma la sexta, es la mejor ruta para llegar a la calle de los brujos –. El conductor no manifestó respuesta alguna y lanzo una mirada desafiante por el espejo retrovisor, por el contrario acelero mas y activo los seguros; un enrarecido aire comenzó a brotar del techo, Ludwan sentía como perdía la consciencia, todo se fundía a negro.   

viernes, 8 de enero de 2016

Proyecto en cocción 3

EL CRISOL DE HUITACA

La escultura, hecha por Julia Merizalde Price, fue instalada para recordar el pasado indígena. 

Las oxidadas chimeneas de la Acería Tequendama se podían divisar tenuemente a pesar de la maleza que las rodeaba. Estos conductos, en siglos remotos, habían exhalado poderosas nubes metálicas de oxido, producto del llameante crisol que producía sin parar listones, uniones y peinazos para las constructoras estatales; esparciéndolas en el en el purulento aire de la modernidad postindustrial. Era un negocio rentable. Sin embargo el impacto ambiental y el descubrimiento de nuevos planetas habitables produjo un éxodo sin precedentes dejando la ciudad como un diorama de museo para ser visitado por historiadores, urbanistas y ciertos centros educativos. La poca demanda reventó la burbuja con graves consecuencias para la acería. Por mas de un siglo la antigua jungla de asfalto, conocida como Bacata, fue lentamente pereciendo a la maleza y atrayendo especies mutantes que crearon un nuevo ecosistema digno de una investigación bioquímica. No eran muy frecuentes las expediciones al Tequendama, salvo algunos colegios que enviaban a los grupos con mejor promedio, para que pudieran reconstruir su legado cultural. El costo del equipo que requería cada estudiante era una variable que impedía llevar un elevado número, solo se escogían a siete. De igual forma los servicios de transporte eran contados, muchas empresas apostaron por planes siderales y paquetes cósmicos.

Antes de emprender el viaje se realizaban pruebas en SIMEXT (simulaciones extremas), un producto cultural que empezó a sustituir la regular oferta televisiva y cinematográfica, basada en el principio de conexión sináptica patentado por un laboratorio alemán, se había convertido en un influyente renglón de la industria cultural BTR. El rotulo BTR no era otra cosa que Below The Radar o por debajo del radar,  que identificaba los trabajos marginales, que no estaban regulados por la comisión visual. Era el nuevo oro de programadoras en quiebra y sus redes virales. Al comienzo produjeron novelas ucrónicas de diversos hechos históricos del país,  también algo de distopía familiar y comedias espaciales; la cuestión es que el ecosistema visual comenzó a mutar rápidamente y el publico quería cosas diferentes: narco-mafiosos del bloque oriental, realities de medio pelo, enlatados coreanos y novelas turcas.  Eso arruinaba la poca creatividad que algún momento le había dado prestigio al medio. Pronto se dieron cuenta que los avances en programación y la tecnología sináptica permitía una nueva clase de entretenimiento mas interactivo.  Sin excepción el estudiantado preseleccionado se sometía a la prueba, solo pasaban aquellos que superaran el umbral de los 400 puntos. Uno de los puntos mas complejos de la prueba era el indicador de instinto de supervivencia, como la mayoría eran nativos burbuja, muy pocos conocían como sobrevivir ante condiciones adversas.  

– Dicen que en esa acería esta el crisol de Huitaca – expreso jovialmente Ledeo, uno de los seleccionados – he visto el folleto impreso. Fern, su incredulo compañero de cabina, refunfuño y torció los ojos en señal de escuchar una ridiculez – Mira Led – así lo llamaba – ¿Aun crees en eso que llaman leyendas? ¿acaso las clases de escepticismo racional no te han enseñado nada sobre su poca veracidad? Ledeo era un entusiasta soñador, su desbordada imaginación fue criticada por sus maestros, sin embargo sus padres lo apoyaban, el mundo siempre requería soñadores. – el carguero con destino a la tierra partirá en diez minutos por la plataforma tres – anuncio el sistema de alerta positronico. El grupo se alisto, junto con su tutor encargado, marchando ordenadamente a la plataforma. Una vez verificados los permisos, la azafata los condujo a sus asientos. Acto seguido se sentaron, colocaron los cinturones en su lugar, tomaron los cascos de realidad virtual y cada quien coloco su programa de simulación predilecto. Ledeo sintonizo el canal esotérico, gustaba de repetir los programas del reconocido investigador paranormal español Jiménez del Oso, su capítulo predilecto era el del Yeti, el gigantesco y fantástico ser que pudo ser el eslabón perdido en la evolución.  Fern por su parte coloco un episodio de la mítica serie cosmos, obra del reconocido científico Carl Sagan, famoso por su obra divulgativa y la placa gráfica que llevó la sonda Pionner en su primera salida al sistema solar.


Una vez en tierra firme, el tutor dio las últimas indicaciones, esperaron el transporte a reacción en el corredor vial hacia la salida sur de Bacata, Soacha. El trayecto fue muy breve, las autopistas aéreas ahorraban costos y beneficiaban el tiempo de traslado de un lugar a otro. Ledeo no salía del asombro al ver las agrietadas calles, las paredes con graffitis, los cambuches y los viejos semáforos. Para Fern todo era igual. – por favor colóquense su equipo de respiración y los guantes de teflón – dijo el tutor, a lo que cada uno se coloco en el orden respectivo los aditamentos. El olor era insoportable, una combinación de sales minerales, químicos y óxidos, que sin las caretas producía la muerte por afección pulmonar. El transporte poco a poco se aproximaba a su destino. El conductor llamo discretamente al tutor – mire, para nadie es un secreto que esa acería esta embrujada ¿me explico? Hay espantos y los pocos que han venido no salen bien librados, no deje que ninguno del grupo se separe, es mi consejo – volvió la vista al panorámico reforzado y el panel de control. – seguiré su consejo – respondió el tutor. La puerta de tugsteno se abrió permitiendo el descenso del grupo. Ledeo lanzo una retadora mirada a Fern, quien respondió con un gesto afirmativo. Ambos serian pioneros de una expedición sin retorno, ambos sabían que la combinación de escepticismo y confianza serian la brújula que los guiaría hacia el crisol de la rebelde diosa Huitaca, magno artilugio de magnético encanto que los podía transportar en el espacio-tiempo y al fin comprobar que lo que les habían enseñado era solo un error de la matriz educativa.