viernes, 30 de diciembre de 2016

El cyberchamanismo de Baradit: cyberpunk y mitología latinoamericana

Con gran satisfacción finalice la apasionante lectura de Ygdrasil (2005),  primera novela del diseñador gráfico y escritor Jorge Baradit. Baradit articula la tradición literaria del cyberpunk, en especial de neuromante, con las creencias y mitos de algunas tribus de la tierra de fuego. Es realmente impresionante como su visión nos induce a un mundo poblado de implantes, redes cibernéticas, realismo sucio, intereses corporativos y fanatismo religioso en el cual la comovisión indigena sobrepasa a la tecnología.

Sin adentrarme en detalles de la narrativa, el argumento principal versa sobre la imposibilidad tecnológica y su completa emancipación gracias a rituales tantricos sexuales, cuyas vibraciones se sintonizan con el sonido del cosmos. En las subtramas incluye a los espíritus de la desaparecida tribu de los Selknam, el mito del Imbunche, el gran espíritu del Tangata manu, al igual que toda la carga de la religión católica, que resultaran en un fanatismo mesiánico de un nuevo dios, muy similar a lo que sucede en Neuromante, el advenimiento de un nuevo orden. También me recordó bastante la trilogía Nikopol del gran Enki Bilal, quien ambienta su historia en un futuro distópico en el cual existen conflictos bélicos y dioses que atestiguan un nuevo advenimiento.  

Es sin duda un trepidante thriller muy latinoamericano, abundante en ráfagas descriptivas que trazan una radiografía de Latinoamérica, sus costumbres, sus jergas y ante todo su integración ante la hibridación tecnológica del "ciber-chamanismo", concepto acuñado por Baradit en el que se encuentran rastros de implantes, castas sociales, esoterismo y religión. Esta historia deja un sabor agradable en la medida de sacar provecho de todo aquello que nos construye culturalmente, es decir, por que seguir usando naves espaciales y pantallas táctiles, cuando se puede hablar de aquello que no siempre es reconocido, aquello que puede ser un factor diferencial al momento de hacer una ciencia ficción mas local sin caer en los peligros del realismo mágico o el realismo degradado. Solo me resta decir que es una lectura muy recomendada para aquellos que quieren sacudirse y al mismo tiempo sorprenderse.