viernes, 8 de enero de 2016

Proyecto en cocción 3

EL CRISOL DE HUITACA

La escultura, hecha por Julia Merizalde Price, fue instalada para recordar el pasado indígena. 

Las oxidadas chimeneas de la Acería Tequendama se podían divisar tenuemente a pesar de la maleza que las rodeaba. Estos conductos, en siglos remotos, habían exhalado poderosas nubes metálicas de oxido, producto del llameante crisol que producía sin parar listones, uniones y peinazos para las constructoras estatales; esparciéndolas en el en el purulento aire de la modernidad postindustrial. Era un negocio rentable. Sin embargo el impacto ambiental y el descubrimiento de nuevos planetas habitables produjo un éxodo sin precedentes dejando la ciudad como un diorama de museo para ser visitado por historiadores, urbanistas y ciertos centros educativos. La poca demanda reventó la burbuja con graves consecuencias para la acería. Por mas de un siglo la antigua jungla de asfalto, conocida como Bacata, fue lentamente pereciendo a la maleza y atrayendo especies mutantes que crearon un nuevo ecosistema digno de una investigación bioquímica. No eran muy frecuentes las expediciones al Tequendama, salvo algunos colegios que enviaban a los grupos con mejor promedio, para que pudieran reconstruir su legado cultural. El costo del equipo que requería cada estudiante era una variable que impedía llevar un elevado número, solo se escogían a siete. De igual forma los servicios de transporte eran contados, muchas empresas apostaron por planes siderales y paquetes cósmicos.

Antes de emprender el viaje se realizaban pruebas en SIMEXT (simulaciones extremas), un producto cultural que empezó a sustituir la regular oferta televisiva y cinematográfica, basada en el principio de conexión sináptica patentado por un laboratorio alemán, se había convertido en un influyente renglón de la industria cultural BTR. El rotulo BTR no era otra cosa que Below The Radar o por debajo del radar,  que identificaba los trabajos marginales, que no estaban regulados por la comisión visual. Era el nuevo oro de programadoras en quiebra y sus redes virales. Al comienzo produjeron novelas ucrónicas de diversos hechos históricos del país,  también algo de distopía familiar y comedias espaciales; la cuestión es que el ecosistema visual comenzó a mutar rápidamente y el publico quería cosas diferentes: narco-mafiosos del bloque oriental, realities de medio pelo, enlatados coreanos y novelas turcas.  Eso arruinaba la poca creatividad que algún momento le había dado prestigio al medio. Pronto se dieron cuenta que los avances en programación y la tecnología sináptica permitía una nueva clase de entretenimiento mas interactivo.  Sin excepción el estudiantado preseleccionado se sometía a la prueba, solo pasaban aquellos que superaran el umbral de los 400 puntos. Uno de los puntos mas complejos de la prueba era el indicador de instinto de supervivencia, como la mayoría eran nativos burbuja, muy pocos conocían como sobrevivir ante condiciones adversas.  

– Dicen que en esa acería esta el crisol de Huitaca – expreso jovialmente Ledeo, uno de los seleccionados – he visto el folleto impreso. Fern, su incredulo compañero de cabina, refunfuño y torció los ojos en señal de escuchar una ridiculez – Mira Led – así lo llamaba – ¿Aun crees en eso que llaman leyendas? ¿acaso las clases de escepticismo racional no te han enseñado nada sobre su poca veracidad? Ledeo era un entusiasta soñador, su desbordada imaginación fue criticada por sus maestros, sin embargo sus padres lo apoyaban, el mundo siempre requería soñadores. – el carguero con destino a la tierra partirá en diez minutos por la plataforma tres – anuncio el sistema de alerta positronico. El grupo se alisto, junto con su tutor encargado, marchando ordenadamente a la plataforma. Una vez verificados los permisos, la azafata los condujo a sus asientos. Acto seguido se sentaron, colocaron los cinturones en su lugar, tomaron los cascos de realidad virtual y cada quien coloco su programa de simulación predilecto. Ledeo sintonizo el canal esotérico, gustaba de repetir los programas del reconocido investigador paranormal español Jiménez del Oso, su capítulo predilecto era el del Yeti, el gigantesco y fantástico ser que pudo ser el eslabón perdido en la evolución.  Fern por su parte coloco un episodio de la mítica serie cosmos, obra del reconocido científico Carl Sagan, famoso por su obra divulgativa y la placa gráfica que llevó la sonda Pionner en su primera salida al sistema solar.


Una vez en tierra firme, el tutor dio las últimas indicaciones, esperaron el transporte a reacción en el corredor vial hacia la salida sur de Bacata, Soacha. El trayecto fue muy breve, las autopistas aéreas ahorraban costos y beneficiaban el tiempo de traslado de un lugar a otro. Ledeo no salía del asombro al ver las agrietadas calles, las paredes con graffitis, los cambuches y los viejos semáforos. Para Fern todo era igual. – por favor colóquense su equipo de respiración y los guantes de teflón – dijo el tutor, a lo que cada uno se coloco en el orden respectivo los aditamentos. El olor era insoportable, una combinación de sales minerales, químicos y óxidos, que sin las caretas producía la muerte por afección pulmonar. El transporte poco a poco se aproximaba a su destino. El conductor llamo discretamente al tutor – mire, para nadie es un secreto que esa acería esta embrujada ¿me explico? Hay espantos y los pocos que han venido no salen bien librados, no deje que ninguno del grupo se separe, es mi consejo – volvió la vista al panorámico reforzado y el panel de control. – seguiré su consejo – respondió el tutor. La puerta de tugsteno se abrió permitiendo el descenso del grupo. Ledeo lanzo una retadora mirada a Fern, quien respondió con un gesto afirmativo. Ambos serian pioneros de una expedición sin retorno, ambos sabían que la combinación de escepticismo y confianza serian la brújula que los guiaría hacia el crisol de la rebelde diosa Huitaca, magno artilugio de magnético encanto que los podía transportar en el espacio-tiempo y al fin comprobar que lo que les habían enseñado era solo un error de la matriz educativa.

No hay comentarios: