domingo, 28 de agosto de 2016

Editotial 63 EL CRONONAUTA DE LA ISLA CIRCUNSTANCIAL




David Hartwell (1941-2016), editor y crítico literario estadounidense especializado en ciencia ficción, terror y fantasía, publicó en 1989 la antología The World Treasury of Science Fiction, compilatorio con lo más selecto de la ciencia ficción hasta entonces. Entre los autores figuraban los grandes Philip Dick y Ray Bradbury, el argentino Jorge Luís Borges y el escritor de origen Colombiano René Rebetez, entre otros. El cuento seleccionado por Hartwell para este antología fue La Nueva Prehistoria, un particular relato que combinaba elementos de Bradbury, Sturgeon y Lovecraft para plasmar su postura crítica de una sociedad atrapada por las filas. Espere un momento ¿No ha oído hablar alguna vez de René Rebetez verdad? Bueno, la verdad es que yo tampoco lo conocía, de hecho lo he venido a leer hace un año, eso indica el grado de colonización cultural  que a veces oculta nuestro valuarte artístico. Vera usted, querido lector o querida lectora, René Rebetez es, sin duda, una de las grandes figuras de la ciencia ficción que ha tenido Colombia, sin embargo su obra fue reconocida mas afuera que acá,  sus primeros cuentos por ejemplo se publican en México y Estados Unidos. A finales de los noventa la Editorial Magisterio, Espasa y Elektra editan su obra, es entrevistado por Gloria Valencia, se escriben artículos sobre su trayectoria y lo designan jurado del primer concurso de cuento de ciencia ficción en 1998, al año siguiente, 1999, la parca le daría el aviso para dejar su enorme corpulencia y viajar con Rocky Lunario mas allá de los confines del mundo terrenal.

Proyecto realizado junto a Alejandro Jodorowsky
Paréntesis, Por recomendación de un buen amigo me leí Paranormal Colombia del escritor Mario Mendoza – si, el autor de Satanás – quien anota en la introducción lo siguiente: “Un autor como René Rebetez (viajero, místico, estudioso del esoterismo, maestro sufi, escritor de ciencia ficción) nunca obtuvo el lugar que merecía porque el realismo, justamente, era y sigue siendo la óptica imperante” (Mendoza, 2014: 10). La verdad es que las grandes editoriales aun no le prestan atención a los escritores de ciencia ficción, creo que aun nos ven como lo señalo Bruce Sterling en bufones de la corte, sin embargo ya existen pequeños bastiones de resistencia que han acogido a la ficción, entre ellos: La Laguna, Milinviernos y Mirabilia. Gracias a ellos y su esfuerzo seguimos abriendo la senda para reavivar la llama de la ciencia ficción. Cierro el paréntesis.


Retomando el hilo, mi primer encuentro con la obra de Rebetez fue concertado por el gran Marco Vortice Rebel, administrador de la excelente librería La Valija de Fuego. Un día pase a visitarlo, mientras observaba los anaqueles él me mostró un ejemplar de “La Nueva Prehistoria” de la editorial Diana, sello mexicano. La portada tenia un fragmento del Jardín de las Delicias de El Bosco, sin darle mas vueltas lo adquirí. Dicho ejemplar se convirtió en la llave que abrió una nueva veta de exploración que me conecto con sus seguidores entre ellos Luis Cermeño (editor del sello Milinviernos y escritor de ciencia ficción), Felipe López (administrador y editor de Mirabilia Libros) y también la librería Casa de Letras.



Cuando les comente, tanto a Cermeño, como a López y Casa de Letras; que haría un homenaje a Rebetez me facilitaron bastante material, lo cual agradezco enormemente, pues el objetivo de esta publicación mas allá de cualquier excusa banal, es el de la divulgación de los tópicos y autores que este amplio género literario ha generado a lo largo de casi cien años. Sin mas preámbulos pasen, pasen, conozcan el perfil de este magno escritor que postulo la preocupación social sintonizando los canales narrativos de Bradbury, Sturgeon y Lovecraft. Que vivió a la altura de sus sueños y murió como todo un pirata en una isla que lo acogió como ningún otro lugar, donde paso sus últimos días recordando como pudo liberarse de esas criaturas que hacían fila, de cómo se libero de la masa. 


Así tambíen lo confirma es escritor Ricardo Burgos en su tesis acerca de la ficcion en Colombia


Editado por Editorial Diana en 1967
Cronológicamente el primer "escritor de ciencia ficción " que se asoma en Colombia es René Rebetez con su labor editorial en Crononauta, con su obra La Nueva Prehistoria y otros cuentos (1967), su ensayo sobre el género La Ciencia ficción-Cuarta dimensión de la literatura (1966) y alguna antología de ciencia ficción universal también editada en el México de 1966.Aunque todos estos trabajos ocurren en "el país de los charros" (un país cuya apertura a la literatura moderna ya los medios masivos de comunicación en los 60. era mayor que en Colombia), que sus textos ya estaban siendo recepcionados en nuestro medio, lo refleja la nota que el mismo Rebetez considera en exceso laudatoria (45), con que Germán Espinosa lo aborda en el artículo ya referido de 1967 ("La fantasía en casa de lo real-La ciencia ficción y la literatura fantástica en Colombia"). 


En el pequeño concierto de autores colombianos delgénero, Rebetez es la figura más conocida de nuestra ciencia ficción tanto nacional como internacionalmente. A ello no sólo contribuye que la mayoría de sus libros hayan sidopublicados en el exterior y comentados favorablemente por autores latinoamericanos delgénero como el cubano Oscar Hurtado (46)sino también su inclusión en revistas norteamericanas como The Science Fiction and Fantasy Magazine y antologías de distintospaíses del mundo entre las cuales la más prestigiosa es The World Treaaury of Science Fiction ( donde su cuento La Nueva Prehistoria es una de las dos contribuciones latinoamericanas junto al Tlon, Uqbar, Orbis Tertius de Borges). Tras su etapa mexicana, Rebetez se desconectó de la ciencia ficción e incursionó en temas que le son caros como el sufismo o el budismo zen, en tanto para este escritor asuntos como esos “también son ciencia ficción” (opinión comprensible si consideramos que para Rebetez, el género es una de las modalidades modernas de la literatura mística) (47). En los últimos años, en la vida de Rebetez han acaecido dos retornos: En primer lugar se ha vuelto a residenciar en Colombia y en segundo lugar en 1996 –y paradójicamente por primera vez en su país- retorna al género con Ellos lo llaman amanecer y otros relatos, una colección de algunas narraciones de La nueva prehistoria y otros cuentos, junto a otras de su más reciente producción