lunes, 7 de octubre de 2013

Muerte y cenizas: Breccia, el peregrino autodidacta




“Con Breccia empezó todo”
Frank Miller

Las primeras referencias que conocí sobre la historieta provenían de la sección de tiras cómicas y la televisión, muy poco se hablaba de dibujantes o guionistas del sur del continente en ese entonces. Años mas tarde, gracias al libro de Ana Merino El Cómic Hispanico, pude ampliar la mirada en lo que respecta a otras latitudes, en especial la producción de historieta en Argentina de la mano de autores como Oestrheld, Wadel, Trillo y Altuna, entre otros, pero el que llamo mi atención fue Alberto Breccia, dibujante autodidacta responsable de una serie llamada Mort Cinder (juego de palabras en francés que traducen algo como muerte y ceniza). Breccia ostenta un lugar entre los dibujantes mas innovadores de la historieta clásica, su legado ha traspasado fronteras e idiomas, pero lo mas significativo en su proceso fue el haber tomado distancia del cómic – nunca leyó ni colecciono cómic alguno – lo que le permitió trascender en su búsqueda gráfica y enfocar toda su energía a las necesidades narrativas, la expresión en función de la narración. En una entrevista realizada por Guillermo Saccomano Breccia comenta: “Me interesa contar algo y no ponerlo al servicio de ideas que pueden o no estar en lo cierto. Utilizo una diversidad de técnicas para facilitar el relato, para poder expresarme con más certeza y seguridad. En otras historietas, como El corazón delator, la preocupación mía fue la del tiempo cinematográfico. El blanco y negro es más expresivo que el color.”(Saccomano, 1980)

Nació en 1919 – el año en el que fallece Lyman Frank Baum, el celebre autor de El Mago de Oz – en Uruguay. Luego a los tres años de edad, él y su familia se trasladan a Buenos Aires, instalándose en mataderos – un creciente centro de comercialización de carne, desde 1899 con la instalación del matadero municipal de ganado vacuno ­– conocido como “la nueva Chicago”, y fallece en Buenos Aires el 10 de Noviembre de 1993, día que se instituye como el día del dibujante. Breccia llega a la historieta “Por instinto de conservación, en todo caso. Porque yo no leía historietas. A mí nunca me gustó la historieta. Inclusive, sigue no gustándome. Y sigo sin leerla.” (Saccomano, 1980). Juan Sasturain, amigo y colega complementa: “Tras ganar popularidad en los cuarenta con el clásico Vito Nervio, escrito por Leonardo Wadel, fue con Oesterheld que realizó algunas de sus obras mayores: en los cincuenta Sherlock Time; Mort Cinder –obra maestra absoluta– a principios de los sesenta; y la Vida del Che y la segunda versión de El Eternauta (en colaboración con Enrique Breccia, su talentoso hijo) a fines de esa misma década. Trabajó luego largamente con Carlos Trillo sobre todo en los setenta (Un tal Daneri, El viajero de gris, Buscavidas) y realizó por entonces, solo o acompañado, insuperables adaptaciones de clásicos literarios de terror: Quiroga, Poe, Stoker, Lord Dunsany y –extensamente– H. P. Lovecraft. Ese famoso Breccia “negro” no opaca los otros registros, de la aventura clásica al humor y al dibujo infantil. Hizo todo, mucho y bien: artista y laburante.”(Sasturain, 2011)

Tras un periodo en que trabaja para el mercado europeo (Fleetway y Il Mago) Breccia retorna con su periodo mas prolífico en lo que adaptación literaria respecta. En 1973, con la colaboración de Norberto Buscaglia, adapta la obra de Howard Philips Lovecraft Los Mitos de Cthulu, una colección de historias en las que combina el dibujo, la experimentación y el collage para recrear la densa y atormentada atmosfera lovecraftiana.  En 1975 publica en la revista Il Mago su primera adaptación en solitario El Corazón Delator, del insigne Edgar Allan Poe, en la que demuestra un ingenioso uso de la repetición y las sutilezas de los acercamientos provocando esa angustiante agonía del cuento. En los ochenta vendrian: Buscavidas, Un Tal Danieri, El Aire y Perramus, sobre esta última comenta Sasturain: “Me tocó en suerte trabajar con él durante toda la década del ochenta. Hicimos casi diez años Perramus, además de algunas historias sueltas y adaptaciones de narradores latinoamericanos contemporáneos”(Sasturain, 2011)

Luego el turno seria para Horacio Quiroga y su cuento La Gallina Degollada, realizada en colaboración con Carlos Trillo en 1985, en la cual conduce el dibujo a lo visceral, intentando asi replicar la desgarradora historia de la herencia sanguínea que produce en cuatro infantes una meningitis al punto que aquella pareja de esposos habían perdido toda esperanza de tener un hijo sano, sin embargo se produce un milagro y el quinto, una niña a la que llamaron Berta, nació sin problema alguno; pero la sangre fluye en el cuento al punto que Berta se unirá a ella tras un impulso salvaje de sus cuatro hermanos. Culmino su carrera en 1991 con una brillante adaptación de El Informe sobre Ciegos, tomado del libro Sobre Heroes y Tumbas escrito por Ernesto Sábato, proyecto que había iniciado en los 70, pero que a falta del permiso del escritor no pudo realizar en ese momento, al igual que una adaptación de la vida de Lope De Aguirre (1992).

Sin mas preámbulos, este pequeño homenaje, a 20 años de la partida del gran Alberto Breccia, busca dar a conocer a las nuevas generaciones el legado de este gran autor, con una pequeña muestra de sus adaptaciones de cuentos de terror, con especial agradecimiento a Patricia Breccia, quien colaboro en la corrección de este texto y el material suministrado.  Disfrútenla tanto como yo lo hice editándola

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