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©Alan Moore y Dave Gibbons 1986-1987 |
Entre 1986 y 1987 se publicaría
una serie innovadora de cómics, doce entregas para ser exactos, que cambiarían
el panorama del noveno arte radicalmente: Watchmen. Los superhombres de mallas
y capa estaban atravesando una crisis, se estaban sepultando vivos, las tramas
eran demasiado planas, no existían muchas posibilidades a menos que salieran
del sueño adolescente.
Charlton Cómics, una pequeña editorial fundada desde 1946,
tenia una extraña variedad de personajes que en los 80 fueron adquiridos por DC
Cómics. Entre estos estaban: Blue Beetle, The Question, Captain Atom,
Nightshade, Nite Owl, Peacemaker y Thunderbolt; roles que pronto mudarían a una
segunda piel que cambiara la forma de leer y hacer cómics. Dichos protagonistas
serian usados en un nuevo titulo para la editorial que dio luz a la legión de
metahumanos que tanto han deleitado a niños y adultos. El Editor
en jefe Dick Giordano encargo a
Moore, acompañado del talentoso Dave Gibbons en los dibujos, usar estos
personajes en una historia titulada ¿quién mato al peacemaker? (Who kill the
peacemaker?). El proyecto tenia luz verde, Moore trabaja a toda marcha junto a
Gibbons, sin embargo, a mitad el proyecto se suspende, según Giordano, por su
extensa carga conceptual. Moore quiere tirar todo al traste, es Gibbons quien le
propone modificar lo que ya habían trabajado para convertirla en la obra
maestra que cambiaria el panorama convencional del comic de finales de los ochenta, titulada como Watchmen.
El noveno arte, en opinión de
Moore, atravesaban un periodo de mediocridad que requería ser superado.
Influenciado por el uso que hacia el escritor William Burroughs de “símbolos
repetidos repletos de significado” en la única tira cómica que realizo, The
Unspeakable Mr. Hart, para la revista británica Cyclops[1],
Al respecto Moore dirá:
“Yo diría que Burroughs es una de mis mayores
influencias (…) No el rollo cut-up sino su forma
de pensar sobre la manera en que la palabra y la imagen son usadas para el
control, y su efectos potencialmente más subversivos. Me sorprende que
Burroughs no hiciera más tiras cómicas él mismo. Hasta donde yo sé, sólo hizo
una para una revista llamada Cyclops, una revista underground británica que salió en 1969. Sólo duró
cuatro números; Burroughs y un artista, creo que llamado Malcom McNeill,
hicieron una tira titulada The Unspeakable Mr. Hart.
Siempre pensé que el cómic sería un medio perfecto para Burroughs. Con Watchmen intentaba llevar alguna de sus ideas a la
práctica, la idea de símbolos repetidos que pasaran a estar cargados de
significado. Puedes casi tocarlos como la música. Tendrías esos pequeñas temas
musicales que surgirían a lo largo de todo el trabajo.” (https://comicopia.wordpress.com/2009/03/01/los-comics-de-william-burroughs/)
Gibbons, un dibujante autodidacta
que inicio como rotulista, tenia unos bocetos de unos personajes que sirvieron
de base para los primeros vigilantes, los minutemen, y comenzó a trabajar en la
apariencia de los personajes basado en los viejos personajes de Chalton: The
Question seria Rorschach, Captain Atom el Dr. Manhattan, Peacemeaker seria The
Comedian, Blue Beetle seria Nite Owl, ThunderBolt seria Ozzymandias y Night
Shade seria Silk Spectre. En principio el material que tenían daba para seis
revistas, por lo que optaron por incluir algunos escritos que complementaran el
perfil biográfico de los personajes.
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©Alan Moore y Dave Gibbons 1986-1987 |
Moore utilizó la historia como un medio
para reflejar las ansiedades contemporáneas y criticar el concepto de
superhéroe. Watchmen
desarrolla su trama en una ucronía[2]
o realidad alternativa, que más allá de reflejar amplifica fielmente el mundo
contemporáneo de los 80. En este escenario los superhéroes existen, la mayoría están
acabados o con prohibición de ejercer gracias al acto firmado por el presidente
reelegido por tercera vez Richard Nixon[3],
quien considera que su existencia en Estados Unidos puede ser perjudicial para
la sociedad. Incluso ganan la Guerra de Vietnam, con la ayuda del Dr. Manhattan, un Übermensch[4]
producto de un accidente de
laboratorio, que todo lo puede. Por supuesto, la existencia del Dr. Manhattan también ha generado un
aumento de las tensiones con la URSS y la guerra fría en curso. La serie
comienza con el asesinato de un superhéroe llamado El Comediante, el cual es arrojado por la ventana de su apartamento
por alguien tremendamente poderoso. Rorschach,
otro héroe extraño que actúa con la ley del talión bajo el brazo, empieza a
investigar el caso por si es verdad que hay alguien que le ha dado por matar
superhéroes. Rorschach cree haber descubierto
un complot para terminar con los vigilantes y va a advertir a cada uno de sus
compañeros: Dan Dreiberg (anteriormente el segundo Búho Nocturno), el distante Dr.
Manhattan (el que fuera el humano Jon Osterman) y su amante Laurie (la
segunda Espectro de Seda). También
recurre a Adrián Veidt (el que una vez fuera Ozymandias, el hombre más inteligente del mundo). Aún así no se fía
de ninguno. La historia se centra en el desarrollo personal y de las luchas de los
protagonistas como una investigación sobre el asesinato de un superhéroe
patrocinado por el gobierno que los saca de su retiro, y, finalmente, les lleva
a enfrentarse a un complot que evita la guerra nuclear matando a millones de
personas.
Creativamente, el enfoque de Watchmen está en su propia estructura. Gibbons utiliza un diseño de
cuadrícula de nueve paneles en toda la serie y añade símbolos recurrentes,
tales como el ícono de smiley manchada de sangre. Todos los capítulos, excepto
el último, presentan documentos ficticios que se suman al trasfondo de la
serie, y el relato se entrelaza con el de la otra historia, un cómic sobre
piratas titulado Relatos del Navío Negro,
que uno de los personajes lee. Estructurada como una narración no lineal, la
historia salta a través del espacio, el tiempo y la trama. Watchmen ha recibido elogios de la crítica tanto en el cómic como
en la prensa, y es considerado por la crítica como un texto seminal de un medio
del cómic.
[1] Tal como bien recuerda
Moore, el autor de El almuerzo desnudo
guionizó en 1970 una serie de historietas denominada The unspeakable Mr. Hart para la que fue primera
revista de cómic underground británica:
Cyclops. De tirada importante y distribución
nacional, este tabloide en formato A3 era editado por Graham Keen, ex-fotógrafo
del principal periódico underground del Reino
Unido, International Times (IT). Se
publicaron desde Londres 4 números de 20 páginas al precio de 3 peniques entre
julio y agosto de 1970. Su carestía y la combinación de artistas locales de
inferior calidad junto con los norteamericanos provocaron su rápida extinción.
No obstante, en sus páginas se publicarían las cuatro entregas de esta
historieta que recuerdan poderosamente al Mort Cinder de Oesterheld y Breccia.
[2]
La ucronía es un género literario
que también podría denominarse novela histórica alternativa, y que se
caracteriza porque la trama transcurre en un mundo desarrollado a partir de un
punto en el pasado en el que algún acontecimiento sucedió de forma diferente a
como ocurrió en realidad (por ejemplo: los vencidos de determinada guerra
serían los vencedores, o tal o cual rey continuó reinando durante mucho tiempo
porque no murió fruto de las heridas recibidas). La ucronía especula sobre
realidades alternativas ficticias, en las cuales los hechos se han desarrollado
de diferente forma de como los conocemos. Esa línea histórica se desarrolla a
partir de un evento histórico extensamente conocido, significativo, y/o
relevante, en el ámbito universal o regional. Ese momento o acontecimiento
común que separa a la realidad histórica conocida de la realidad ucrónica, se
llama punto Jonbar.
Un
punto Jonbar (a veces llamado
erróneamente punto Jumbar) es un
acontecimiento singular y relevante que determina la historia futura. Se
denominan así en honor a John Barr, personaje de un relato de Jack Williamson
de los años 1930 donde se crea un mundo si escoge un guijarro y otro diferente
si coge un imán y se convierte en un gran científico.
[3] Nixon en la realidad no
llego a cumplir con su primer mandato por el escándalo Watergate y el fracaso
de Vietnam
[4] Übermensch (traducido como Superhombre, Suprahombre, Sobrehombre
o Transhombre)1 [ˈʔyːbɐˌmɛnʲʃʷ] según Friedrich Wilhelm Nietzsche, es una persona
capaz de generar su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo
que procede de su genuina voluntad de poder. Este concepto parece proceder de
la lectura de Nietzsche en la década de 1870 del ensayo "Der Einzige und sein Eigentum", publicado por Max
Stirner en 1844. En 1874 Nietzsche prestó a su alumno, Baumgartner, la obra de
Stirner, sacada de la Biblioteca de Basilea.
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