lunes, 23 de mayo de 2016

PROYECTO EN COCCIÓN 5

SEDUCCIÓN DESINTEGRADA

La experiencia nos enseña que en la percepción visual existe una discrepancia entre la realidad física y psíquica.
Joseph Albers
Quitarle al objeto su envoltura, demoler el aura, es signatura de una percepción cuya sensibilidad para lo homogéneo crece tanto en el mundo que, a través de la reproducción, lo localiza hasta en lo irrepetible.

Walter Benjamin



Fue la noticia del momento. Todos los diarios e informativos ofrecían un explicito cubrimiento de aquel insólito incidente. En muchos años de uso no se había reportado un incidente de tal magnitud en la alucinación consensual. Muy pronto se convertiría en una huella perene en el imaginario de millones de usuarios del software de inmersión compartida. En aquel entorno todos vivían inmersos en seguir su rutina, ninguno deseaba alterar su código de programación aunque fuese una línea, subsistían conformes con su vida virtual. El software de inmersión colectiva o SIC se había convertido en una condición de posibilidad para aquellos que aspiraban a albo mejor que el mundo real. No era sencillo ingresar, tampoco era económico, pero para muchos valía la pena. Normalmente los recién llegados al SIC debían resolver las pruebas de empatia y el test psicotécnico de rigor; esto para asegurarse que no fuese algún software de intrusión o un malware de última generación. Una vez aprobados los test, el nuevo avatar era asignado acorde a la información brindada en las bases de datos. Tras verificar la información era conducido a una aséptica habitación blanca, lo preparaban en una camilla háptica y luego el escáner chequeaba que todo estuviese en orden - ya se habían presentado casos en los que transportaban algún bugg o troyano que pudiese infectar el sistema. Tras superar todos los exámenes y pruebas de rutina el avatar recibía una identidad, esta se solapaba con su perfil fusionándose a tal grado que solo quedaba un pequeño residuo de su verdadera identidad. Era como si se sometiera a una lobotomía voluntaria, cada recién llegado lo sabia, se le informaba antes de hacer todo el papeleo, querían escapar de sus decepcionantes vidas.

Aquella mañana el lugar estaba atestado de drones periodísticos de varios canales, era como ver un circulo de buitres sobre la carne muerta. Allí llegaron Cruz y Medina, especialistas en cibercrimenes a inspeccionar. Al llegar todo estaba acordonado, como en las viejas series policíacas, y un oficial los recibió sosteniendo su pad de notas. Tanto Cruz como Medina sacaron sus dipmov y exhibieron sus placas digitales. Una vez el oficial corroboro la información, procedió a rendir informe.
 - un avatar resulto asesinado en su cubículo de inmersión, al parecer el incidente ocurrió hace unas dos horas según los meta-datos - expreso el agente con tono monocromo
- testigos? - pregunto cruz sin dejar de ver a su alrededor.
- ninguno señor, en este momento los expertos audiovisuales están extrayendo frames de la caja negra del cubículo, la explosión afecto gran parte del tecno-núcleo y ha dificultado el proceso de extracción- sostuvo el oficial
- manténganos informados oficial, aquí esta mi holotarjeta, el QR lo llevara a mi portal de atención - indico Cruz al tiempo que le entregaba la holotarjeta con diseño retro al oficial. Acto seguido decidieron inspeccionar.

Ingresaron a la escena del crimen. Por fortuna aun no la habían alterado, el desorden seguía en su sitio: prendas por doquier, libros de criptografía y calculo dispersos en el suelo, algunos cartuchos de cine y unas revistas ilustradas.  Cruz se aproximo a la victima, el protocolo de programación retenía los datos de una proyección residual lo suficiente para que pudiesen hacer su inspección, además no despedía olores fétidos mas allá de el aroma a chip quemado. A primera vista parecía que el ataque fuere perpetrado por una nueva cepa de bugg que infectaba la red neuronal.  Cruz seguía observando y por las fisuras la sobrecarga al sistema superaba los niveles de tolerancia y producía un fulminante ataque al cortex. Había que apresurarse puesto que se pixelaba gradualmente. Cruz saco de nuevo su dipmov y activo la aplicación de notas, abrió un nuevo archivo e ingreso un registro de voz: - toda la región craneal se desmoronaba permitiendo ver la maya poligonal con la que fue construido, lucia la apariencia de un modelado en rhino - pauso el registro. Algunos nodos en verde y unas cuantas líneas de vector le rebelaron a Cruz el punto final del trayecto que hizo el bugg antes de la tragedia. Medina saco su dipmov, ingreso la clave y fue directo a la aplicación demográfica. Al tomar una foto del sujeto, la aplicación ingreso a las bases de datos de SIC y lo encontró. El sujeto respondía al nombre de Bruno Leyton, sin embargo al ver los metadatos Leyton fue la piel asignada a un hacker corporativo cuyo alias era wint3ermud.

- Esto no es un trabajo de aficionado - indico Cruz.
- Parece obra de algún azabach3, son los únicos que podrían ingresar buggs o malwares sin ser detectados por los drones de seguridad, además encontré esto- Medina le extendió a Cruz un pedazo de papel inteligente y en el aun estaba un fragmento del letrero de m3fist0, uno de los ciberchamanes mas populares de San Vitoco.
- Antes de especular creo que debemos visitar al departamento de simulaciones, tal vez Max nos ayude a ver otros indicios - dicho esto Cruz y Medina salieron del lugar y se dirigieron a su unidad de transporte asignada.

El proyecto SIC comenzó como parte de un programa asignado a la universidad estatal de Surmendigo. Varios programadores, arquitectos, artistas y diseñadores participaron en su ejecución. Las aplicaciones inmersivas se habían convertido en el renglón primario de la economía de NuBacata, eran varios los proveedores que ofrecían sus servicios al mejor postor, algunos incluso se dedicaron a desarrollar películas inmersivas que eran altamente apetecidas, en especial las de acción y porno. Teniendo este precedente el gobierno había asignado un pequeño capital, que muy pronto se vio nutrido por la industria privada en una iniciativa por impulsar este campo. Las empresas locales habían desaparecido, para el regente de turno era mas viable el modelo de concesiones y administrar franquicias. Para ese momento existían dos empresas en pugna por hacerse a todo el control de la ciudad. Por un lado estaba el grupo MÜLL, un conglomerado privado que adquirió las prestadoras de energía y acueducto lo que le permitió tomar parte del mercado de productos lácteos también. Por el otro estaba la multinacional STARSHIP, un consorcio chino-americano que había adquirido la mayoría de pequeñas empresas de telecomunicación y redes, que de inmediato se posiciono como el proveedor mayoritario de servicios de comunicación e información para NuBacata. Por ende los usuarios de SIC debían ser suscriptores del paquete de datos STARSHIP.

Los protocolos de seguridad de SIC tenían un alto nivel de encriptación basados en el algoritmo pontifex, eso lo hacia altamente seguro frente a la intrusión de cortahielos y otras amenazas. Sin embargo los ingenieros y programadores dejan sin querer algunos fallos en el sistema que, en esencia, debían ir reparando. Estos fallos eran muy pequeños, sin embargo los gusanos y troyanos de segunda generación ya se habían filtrado por ellas. El consejo directivo de SIC unió esfuerzos y creo una especie de escuadrón de elite que resulto útil al comienzo: los Oni Roh. Armados hasta los dientes esta unidad vigilaba custodiaba los firewalls de SIC, sin embargo no estaban preparados para el fantasma en la maquina que merodeaba en lo mas profundo del código fuente.

Cruz y Medina llegaron a la jefatura, aterrizaron en la azotea y enfilaron hacia la sala de simulaciones. Hace seis años la policía recibió con entusiasmo una sala con equipos de inmersión de ultima tecnología para realizar recreaciones de incidentes que iban desde un robo hasta un accidente. Los primeros tres años los programadores y modeladores 3d alimentaron la base de datos a tal grado que se disponía la ciudad entera con lujo de detalles. Los investigadores tocaron a la puerta de MAX, el jefe de simulación asignado.
- saludos MAX, requerimos de vuestra ayuda - dijo Cruz con un parsimonioso gesto de sus manos imitando el saludo real.
- Agente Cruz, vaya sorpresa, siempre es bueno ver humanos en el foso - replico con una picara sonrisa.
- bien MAX, esta es la solicitud, ya fue aprobada por el jefe - saco de su gabán un papel inteligente en el que se podía leer la información firmada por Golvanov, el jefe del comando.
- caballeros, tomen asiento. Denme unos quince minutos mientras ingreso los datos a registro, les brindaría café pero hace años que no me renuevan el suministro - dicho esto MAX se dirigió a la holopantalla principal y comenzó a digitar los datos y a calibrar la simulación para tres usuarios. Era muy importante cargar todos los detalles, cualquier fallo podía dejar a los internautas con un grave derrame cerebral.

Tras unos veinte minutos de espera MAX regresó. - señores estamos listos para la pastilla roja? - con un gesto de su mano indico el camino a los investigadores, quienes haciendo caso se dirigieron a la zona de inmersión. Se colocaron los aditamentos de rigor. Cruz se hecho la bendición a lo que sus compañeros hicieron caso omiso y sin mas diez segundos después ya estaban en la escena del crimen 24 horas antes del suceso. Al ingresar en la simulación los navegantes asumen pieles diferentes que no interfieren con la simulación, incluso no podían expresar diálogos autónomos, debían seguir el guión que les brindaba el anotador virtual. Los trajes permitían trasladar toda la información necesaria para la inmersión: temperatura, estimulación neuronal y sensación de gravedad. Costaba algo de trabajo los primeros cinco minutos, luego de eso el acople era perfecto.

La gélida corriente dieléctrica envolvía el denso y atiborrado ambiente de purulento smog que penetraba hasta los huesos. Bruno Leyton llevaba una modesta vida como comerciante de neuropartes electrónicas on-line y programador aficionado de aplicaciones. Desde su buhardilla observaba como el vapor de las vetustas chimeneas cubría las desoladas calles del distrito comercial de Nigtai ­– el gran mercado de importaciones y exportaciones de nanotecnología china – controlado por los cyberchamanes. A pesar de tan yermas condiciones Bruno seguía el curso de su habitual rutina. Su despertador empático había sonado sin falta a las 5:20 de la madrugada. Al abrir sus ojos logró ver a través de la pequeña claraboya como la grisácea polución le daba su oxidado toque al amanecer. Se levanto con algo de esfuerzo, no había logrado conciliar el sueño tras el error del portal de liquidación de salud prepagada. Se froto los ojos y acto seguido se dirigió a la cocina para activar la cafetera pod y tomarse su dosis de cafeína, no podía empezar sin su elixir de dioses. mientras esperaba a que hirviera activo la holopantalla ultraplana para ver el informativo de la mañana. Su contenido no ofrecía nada nuevo: los mismos índices de vandalismo, accidentes, protestas y los videos virales que hicieron tendencia el día anterior.

Un click le indico que su dosis ya estaba lista. Se sirvió un poco en su mug, bebió unos cuantos sorbos y se sentó en la vieja poltrona. Al terminar su dosis  se levanto e inicio su cotidiana rutina de calentamiento: estiro los brazos, piernas y espalda. ya preparado se coloco su traje háptico de tercera generación, luego los guantes sensoriales y el casco de inmersión. Leyton vivía inmerso 24-7 en el SIC, por ende quería una interfaz sigilosa y eso requería mucha pasta. La mayoría de sus ingresos provenía de sus servicios a pequeñas agencias de seguridad informática, sobre todo blindar los servidores y evitar a toda costa el ingreso de un malware o bugg indeseado. La nueva infraestructura de red ofrecida por STARSHIP, además de su moderno equipo de inmersión, le brindaba a Leyton la posibilidad de trabajar desde casa, bueno, si a ese claustrofóbico habitáculo le podía llamar así. El hiperventilador de la holoconsola destilaba una agradable corriente eléctrica que anunciaba el inicio del protocolo de activación. Ingreso su clave de acceso y paulatinamente su entorno comenzó a desdibujarse para convertirse en un espacioso  bunker. La decoración era exactamente igual al refugio del buho nocturno del comic de Watchmen. Tras unos segundos de acople se pudo acomodar para atender las solicitudes y novedades del dia.

Cruz, Medina y Maxx seguían de cerca cada movimiento como espectros, la simulación estaba programada para solo ver, no tocar. Cruz tomaba en cuenta cada detalle con la ventana de multiangulos.

Leyton reviso los incomings que estaban en su buzón electrónico, chequeo los perfiles activos de sus clientes y la mercancía solicitada, las novedades de nómina y tras la última mirada a los titulares de PROSUMER realizo los pedidos a su proveedor en Shangai y Osaka. Tras una hora de inmersión en su taller apareció la ventana de mensajes instantáneos. Noto un mensaje de STARSHIP DREAMS, una nueva filial de STARSHIP enfocada en software de inmersión y simulaciones interactivas. La regulación de los navegadores evitaba la publicidad spam, eso quería decir que el mensaje fue enviado directamente como si hubiese sido seleccionado. Sin perder tiempo abrió el mensaje.

Starship Dreams inc.

Dirigido a:
BRUNO LEYTON
Analista de seguridad de Kerberos s.a.

Asunto: prueba de reclasificación

Fecha: 12/05/2023

Estimado señor Leyton, el motivo de este comunicado es para anunciarle que su solicitud, recibida hace unos meses, fue aprobada por el concejo. Por lo tanto lo citamos al aula virtual privada en la que se le practicaran las pruebas y test de reclasificación para poder cambiar su piel y asignación SIC 2S47/2. Esperamos su respuesta a la mayor brevedad posible. Cordialmente

STARSHIP DREAMS
Sector 2g/ NeoBacatá 2023

Las oxidadas chimeneas emanaban el sudor vaporizado de los purulentos operarios. El timbre, que anunciaba el cambio de turno, sonó sin contratiempo alguno. Leyton apago su terminal y se dirigió meditativo hacia el viejo café cercano al pasaje comercial de esotéricos.  Al llegar allí se sentó en la barra, pidió unas cuantas frías que lo ayudaran a pensar en el contenido de aquella carta. Sonaba tentador el hecho de ser reclasificado, pero al mismo tiempo la angustia le embargaba, pues sabía lo que le vendría cuesta arriba: mas responsabilidad, menos ingresos, llenar reportes y rendir cuentas a fin de mes – además de los parafiscales de rigor – detalles que ponen a dudar a cualquiera. Iba por la segunda cuando alguien se acerco sigilosamente y toco el hombro de Leyton.  

Inesperadamente la simulación falló. Maxx, Cruz y Medina quedaron fuera, como si hubiesen cortado la señal del servidor. De inmediato Maxx reviso ambos servidores del simulador, como era de esperarse el intruso cubrió muy bien su rastro: sin huellas, sin historial de navegación y el código fuente no sufrió mayor modificación. La sensación de angustiante incertidumbre recorrió sus venas, el perpetrador conocía muy bien el sistema, estaba un paso delante de sus oponentes, la partida ya había comenzado.


miércoles, 18 de mayo de 2016

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"Vamos, chico. No puedes creerte todo lo que lees. – Soltó una carcajada –. 
Ogden Morrow en coversación con Parzival

No hay mejor manera de definir esta obra que decir que es una muestra de la cultura popular elevada a forma literaria. Inicie a leer esta obra por recomendación de un gran amigo y colega que me dijo: “si le gustan los videojuegos le va a encantar”. Fui a la librería mas cercana y aprovechando que había descuento del 20% por la feria del libro me hice a un ejemplar de Ready Player One, el “best seller silencioso” de Ernest Cline.



Sin agüero comencé a leerla y quede enganchado. Su fluida prosa, las referencias a la cultura pop ochentera: películas, discos, cómics, novelas y videojuegos; me permitieron entrar en una alta inmersión de la historia. Sus personajes rinden tributo a esa lógica narrativa de las series clásicas, incluso hasta sus ambientes y lugares de encuentro. Cline denota un alto acervo en lo que respecta a la ciencia ficción. Su novela construye un periplo ejemplar por las influencias narrativas de Gibson, Vonnegut, Stephenson, Orwell, Dick y Tolkien; por mencionar a los que tengo mas presentes. Precisamente esa combinación de tecnología y magia presente en algunos pasajes me pareció un recurso que armoniza la obra.



Sin duda no había momento mas placido que el seguirla leyendo, incluso le colocaba una alarma a mi reloj para que me diera la “patada” que me regresara a la realidad. Es muy recomendada, en especial a aquellos que crecieron o conocen la década de los ochenta. De igual manera cada referencia motiva a ser consultada en youtube. Otro aspecto de Cline es el desarrollo tecnológico que imprime a las consolas de inmersión que superan a las cajas de empatia dickeanas y las holoconsolas gibsonianas, así mismo la condición que se explora en cada personaje.


Solo me resta exponer en esta breve reseña que Cline ya expone la dirección que tomara, al menos, una parte de obras de ficción: la hiperrrealidad inmersiva.